Valparaíso busca impulsar la exportación de tomate fresco con foco en calidad, innovación agrícola y nuevos mercados internacionales.

La Región de Valparaíso quiere convertir al tomate fresco en una nueva carta fuerte de la agroexportación chilena. El desafío parece ambicioso, pero productores, autoridades y expertos creen que existen condiciones reales para abrir mercados internacionales y diversificar la matriz agrícola regional.

La estrategia comenzó a tomar fuerza tras la presentación del estudio “Exportación de Tomate Fresco 2026”, elaborado por el área de Inteligencia de Mercado de ProChile. El informe analiza tendencias globales, oportunidades comerciales y las principales barreras para posicionar el tomate chileno en mercados internacionales.

La iniciativa fue presentada en Quillota y reunió a actores públicos, agricultores, exportadores y representantes del sector académico. El objetivo es claro: transformar al tomate fresco en un producto con potencial exportador y generar nuevas oportunidades económicas para la agricultura regional.

El tomate fresco busca ganar espacio en el comercio internacional

Chile históricamente destacó por exportar tomate procesado. Sin embargo, el escenario mundial está cambiando y el consumo de tomate fresco continúa creciendo en distintos mercados.

Actualmente, cerca del 78% de la producción mundial de tomate se destina al consumo fresco. Ese segmento muestra una demanda cada vez mayor por productos diferenciados, sostenibles y con mejor calidad organoléptica.

En ese contexto, la Región de Valparaíso aparece como una zona estratégica. Su clima mediterráneo, experiencia hortícola y cercanía logística con puertos podrían transformarse en ventajas competitivas para el desarrollo exportador.

Además, especialistas sostienen que existe una creciente demanda internacional por tomates premium, variedades tradicionales y productos asociados a identidad territorial.

Tomate limachino podría transformarse en un producto estrella

Uno de los productos que genera mayor interés es el tomate limachino antiguo. Esta variedad patrimonial destaca por su sabor, aroma y textura, características muy valoradas en mercados gourmet y consumidores especializados.

Durante los últimos años, productores y centros de investigación impulsaron programas para recuperar esta variedad tradicional de la zona de Limache.

Expertos creen que el tomate limachino podría seguir una estrategia similar a otros productos agrícolas con identidad territorial que lograron posicionarse internacionalmente mediante diferenciación y valor agregado.

La tendencia global favorece este tipo de productos. Consumidores de alto valor buscan alimentos auténticos, sostenibles y vinculados a territorios específicos.

Agricultura regional busca diversificar su oferta exportadora

El estudio presentado por ProChile no solo se enfoca en tomate fresco. También analiza el comportamiento exportador de productos emblemáticos de Valparaíso como paltas, cítricos, nueces y uva de mesa.

Sin embargo, el tomate aparece como una oportunidad relevante para ampliar la base exportadora regional y reducir dependencia de otros cultivos.

Las autoridades agrícolas consideran que el desarrollo del tomate fresco permitiría fortalecer a pequeños y medianos productores, especialmente en provincias como Quillota, Limache y Marga Marga.

Además, la diversificación toma fuerza en un escenario donde la industria agrícola enfrenta mayores riesgos climáticos, competencia internacional y volatilidad de precios.

El principal desafío será cumplir estándares internacionales

Aunque el potencial es alto, el camino no será simple. Los mercados internacionales exigen estrictos estándares fitosanitarios, trazabilidad y calidad de producto.

Por eso, uno de los focos del estudio apunta a fortalecer la asociatividad entre productores y mejorar capacidades técnicas para exportación.

Durante la actividad, el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, planteó la posibilidad de crear un comité ejecutivo regional para coordinar estrategias comerciales y productivas en torno al tomate fresco.

El desafío también involucra innovación tecnológica. Nuevos sistemas de producción, monitoreo de madurez y agricultura de precisión podrían resultar claves para competir en mercados de mayor valor.

Valparaíso quiere posicionarse como polo agroexportador innovador

La Región de Valparaíso ya posee una fuerte tradición agrícola y exportadora. Actualmente concentra una parte importante de la producción nacional de paltas, uvas y frutas frescas.

Ahora el objetivo es avanzar hacia una agricultura más diversificada, sostenible e innovadora.

Desde ProChile y Corfo sostienen que el tomate fresco podría transformarse en un nuevo motor de desarrollo regional si logra consolidar una estrategia de largo plazo basada en calidad, diferenciación y articulación público-privada.

La apuesta no solo busca vender más tomates al mundo. También pretende posicionar a Valparaíso como una región capaz de exportar innovación agrícola, identidad territorial y productos de alto valor agregado.