A cinco días de la confirmación del brote en un plantel industrial de la Región Metropolitana, Chile mantiene suspendida la certificación de exportaciones avícolas. El foco está en contener la emergencia, resguardar el abastecimiento interno y recuperar cuanto antes el estatus sanitario ante los mercados internacionales.

Chile mantiene la suspensión de exportaciones avícolas

La emergencia por influenza aviar en Chile sigue abierta. A la fecha, el país mantiene suspendida la certificación de exportaciones de productos avícolas, luego de que el Servicio Agrícola y Ganadero confirmara el 25 de marzo un caso positivo de influenza aviar H5N1 en un plantel industrial de aves de postura de la Región Metropolitana. La medida se adoptó conforme a los protocolos sanitarios internacionales y todavía no ha sido levantada oficialmente.

El foco ahora está en contener y erradicar el brote

Tras la detección, el SAG activó las acciones de control y notificó el caso a la Organización Mundial de Sanidad Animal. El episodio marcó un punto de inflexión porque no se trató de un hallazgo en aves silvestres o de traspatio, sino en un plantel comercial, lo que elevó el impacto sanitario y comercial del evento.

En paralelo, el Gobierno informó que la respuesta sanitaria contempla el sacrificio de cerca de 600 mil gallinas. De acuerdo con antecedentes difundidos por la industria, ese plantel equivale aproximadamente al 4% de la población nacional de gallinas ponedoras, lo que explica la preocupación del mercado por la evolución del suministro y los precios.

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No hay alerta por consumo, pero sí por el efecto económico

Pese a la magnitud de la contingencia, las autoridades han insistido en que el abastecimiento interno de carne de ave y huevos está asegurado. También han reiterado que el consumo de estos productos no representa un riesgo para la salud pública cuando provienen de establecimientos autorizados y cumplen la normativa sanitaria.

Donde sí hay un efecto claro es en el comercio exterior. El sector avícola exportador chileno mueve alrededor de US$430 millones, por lo que la suspensión temporal de certificados sanitarios significa un golpe relevante para una cadena que venía recuperando mercados tras brotes anteriores.

La clave será recuperar el estatus sanitario

El punto crítico ahora es cuánto demorará Chile en cerrar el episodio y retomar su condición sanitaria frente a los mercados externos. La OMSA establece marcos para que los países puedan volver a declarar ausencia de influenza aviar altamente patógena, pero eso depende de la evolución del foco, del cumplimiento de las medidas de control y de la validación sanitaria correspondiente. Hasta ahora, no hay comunicación oficial que confirme el restablecimiento de ese estatus para efectos exportadores.

Un tema sanitario que vuelve a tensionar al agro

La influenza aviar vuelve así a instalarse como una amenaza concreta para la producción pecuaria chilena. Más allá del brote puntual, el caso reabre la discusión sobre bioseguridad, vigilancia y capacidad de respuesta en una industria estratégica para el abastecimiento alimentario y la actividad agroexportadora del país.