En un contexto de alta exigencia para el sector silvoagropecuario, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, delineó los principales ejes estratégicos que marcarán el rumbo del agro chileno en los próximos años, durante un conversatorio realizado en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La instancia reunió a autoridades, académicos y representantes del sector privado, evidenciando un mensaje central: el futuro del agro dependerá de la articulación entre el mundo público, privado y académico.
Colaboración como base del desarrollo
Uno de los puntos más destacados fue la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre actores del sector.
El ministro enfatizó que la coordinación no solo permite avanzar en objetivos comunes, sino también aprovechar mejor las capacidades disponibles. En esa línea, subrayó que la colaboración es clave para enfrentar los desafíos estructurales del agro chileno.
Este enfoque se alinea con una tendencia creciente en el sector: la construcción de soluciones integradas frente a problemáticas complejas como el cambio climático, la competitividad y la seguridad alimentaria.
Los ejes estratégicos del agro chileno
Durante el conversatorio, se abordaron los principales focos de acción para el sector agrícola y forestal:
- Sostenibilidad: avanzar hacia sistemas productivos más resilientes y eficientes
- Innovación y tecnología: fortalecer la investigación, transferencia tecnológica y digitalización
- Productividad y competitividad: mejorar el posicionamiento del agro chileno en mercados globales
- Desarrollo rural: potenciar territorios y fortalecer la agricultura familiar
- Gestión hídrica y riego: enfrentar la escasez de agua como desafío estructural
Además, se destacó la importancia de reducir brechas estructurales y modernizar la institucionalidad del sector.
El rol clave de la academia
Desde la universidad, se reforzó la necesidad de avanzar hacia una agricultura basada en evidencia.
Esto implica generar información concreta para la toma de decisiones, especialmente en debates donde muchas veces se perciben tensiones entre productividad, sustentabilidad y conservación.
En este contexto, la academia aparece como un actor estratégico para traducir conocimiento en políticas públicas y soluciones aplicables al campo.
Un sector en transformación
El agro chileno enfrenta un escenario cada vez más exigente.
Por un lado, debe responder a mercados internacionales más competitivos. Por otro, debe adaptarse a condiciones climáticas complejas y nuevas demandas sociales.
En ese escenario, el Ministerio de Agricultura —institución clave en el desarrollo del sector— tiene como misión impulsar una agricultura más innovadora, sostenible y competitiva.
El mensaje es claro: El futuro del agro no depende solo de producir más, sino de cómo se produce, con quién se trabaja y qué tan preparados estamos para los cambios que vienen.
