El grupo surcoreano pasó por Santiago con tres conciertos en el Estadio Nacional, probó vino en un viñedo de Peñalolén y se despidió con mantas y chupallas. La gira de BTS en Chile dejó una postal rural que el agro puede mirar con atención.

La fiebre de BTS en Chile dejó tres estadios llenos, y también una agenda más tranquila entre viñas, empanadas y trajes de huaso. Entre concierto y concierto, los integrantes del grupo surcoreano se acercaron a la mesa y al paisaje del país, y varios de ellos lo contaron en sus propias palabras.

BTS en Chile, entre la cordillera y el viñedo

El grupo aterrizó en Santiago el lunes 12 de octubre, dentro de su gira mundial ARIRANG, después de pasar por Bogotá y Lima. J-Hope escribió “We’re here! Chile” en sus redes y Jimin publicó fotos del atardecer sobre los Andes. Los conciertos fueron el 14, 16 y 17 de octubre en el Estadio Nacional, la primera visita de la banda al país en cerca de nueve años, desde 2017.

En el segundo show, J-Hope le contó al público que había estado en el campo: “Fui a un viñedo y probé un buen vino”. Más tarde, el 20 de octubre, V publicó en Instagram fotos entre las parras y en una sala de barricas, con una botella de Lazuli en la mano. Medios chilenos identificaron el lugar como Viña Aquitania, en Peñalolén.

El viñedo de Peñalolén que visitó BTS

Aquitania es una viña boutique ubicada en la avenida Consistorial, en la precordillera de Santiago, con 18 hectáreas adquiridas en 1990. Fue fundada por los franceses Bruno Prats y Paul Pontallier, junto al enólogo chileno Felipe de Solminihac, y también elabora vinos con uvas de la zona de Malleco.

Su etiqueta insignia es el Lazuli Cabernet Sauvignon, la línea “Ícono” de la casa. Según El Mostrador, la cosecha 2022 se vende a $110.990. La viña ofrece visitas guiadas de $40.000 (Premium) y $60.000 (Ícono) por persona, y la Municipalidad de Peñalolén dio a conocer un descuento de 20 % para quienes tengan credencial de residente de la comuna.

Empanadas, completos y trajes de huaso

La parte gastronómica también quedó registrada. V comió una empanada y la calificó con la palabra que cualquier chileno entiende: “la raja”. J-Hope probó un completo, que pronunció a su manera como “tocomple”. V usó la frase “Chile, mejor país de Chile” y RM usó el “¿te tinca?”, mientras el público coreaba el clásico “Chi Chi Chi Le Le Le”.

En la última noche, según medios locales, los siete integrantes salieron al escenario vestidos de huasos, con mantas y chupallas. Era un gesto que ya habían hecho en Lima, donde se pusieron ponchos y chullos. RM le dijo al público: “De todos los lugares a los que hemos ido, ustedes han sido los mejores”. Jimin comentó que no quería irse y Suga dijo que quería volver.

El efecto económico de BTS en Chile y la región

Las cifras que se han publicado son estimaciones, hechas con métodos distintos, y no se pueden comparar de manera directa.

  • Chile. La consultora DG Medios, citada por Forbes Chile, calcula un impacto de más de 50 millones de dólares por los tres conciertos, con más de 18.000 personas llegadas desde el extranjero y más de 40.000 desde otras regiones del país. La cifra de más de 150.000 asistentes se deduce de la capacidad del estadio, y no de entradas vendidas.
  • Bogotá. El Observatorio de Turismo del Instituto Distrital de Turismo estimó una actividad económica de 99.000 millones de pesos colombianos (unos 25,4 millones de dólares) por dos conciertos, con más de 100.000 asistentes y 6.000 empleos directos e indirectos. El 18,4 % de las compras de entradas se hizo desde fuera de Colombia, y el mayor rubro de gasto fue alimentos y bebidas, con unos 10 millones de dólares.
  • Lima. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) proyectó, antes de los shows, un impacto de 18,7 millones de dólares y más de 50.000 visitantes, de los cuales unos 36.500 pasarían al menos una noche en la capital. Son proyecciones y no resultados finales.

El patrón se repite en las tres ciudades: quien viaja para un concierto también come, bebe y compra productos locales, y el gasto en comida pesa tanto como el alojamiento.

Lo que muestra el enoturismo chileno

El interés por las viñas ya venía en aumento. Según el Catastro Nacional de Enoturismo 2024, hay 219 viñas abiertas al turismo en Chile, un 9,5 % más que el año anterior y más de un 130 % sobre lo que existía diez años antes. En 2025, más de 1,4 millones de personas asistieron a las fiestas de la vendimia, de acuerdo con un estudio de perfil de visitantes de Enoturismo Chile, la Subsecretaría de Turismo y la Universidad de Talca. La mayoría de ellas eran chilenas y llegaron en grupos de familia o amigos.

Hasta ahora no hay datos que midan cuántos visitantes extranjeros llegarán a las viñas por el paso de BTS, ni se ha informado de un cambio en las reservas de Aquitania. Lo que sí existe es una imagen de alcance mundial: uno de los grupos más seguidos del planeta, con millones de fanáticos en redes, mostrando una parra, una barrica y una copa de vino chileno.

Una postal que el agro no puede comprar

La visita de BTS en Chile no cambia de un día para otro la agenda de las viñas ni de los predios, pero deja algo difícil de pagar con publicidad: siete figuras globales probando vino y empanadas, y luciendo chupalla. Para los productores, el aprendizaje es práctico. Lo que en el campo es rutina, como una hilera de parras, una bodega de barricas o una manta de huaso, para alguien que viene desde el otro lado del mundo es una experiencia digna de contar.

El Mostrador, Radio Tres Puntos, Emol, Meganoticias, 13.cl, Diario El Centro, Forbes Chile, T13, Star News, Mediafine, El Mundo, EFE, El Peruano, Vinetur, Enoturismo Chile, Subsecretaría de Turismo y Universidad de Talca