Un reel viral sostiene que usar cuero es más sostenible que usar plástico. Los estudios muestran que el resultado cambia según se cuente o no la crianza del ganado: desde un nivel similar al del cuero sintético hasta unas siete veces más emisiones. Para la ganadería, el dato clave es que la piel vale hoy una fracción pequeña del animal.
Un reel de Instagram afirma que vestir cuero es la opción más ética y más sostenible que vestir plástico, y cita como inspiración a una marca de cinturones de cuero. Los comentarios muestran el debate: algunos recuerdan que comprar cuero nuevo sigue apoyando la explotación animal, otros que no todo el “cuero vegano” es plástico, y otros que una chaqueta de cuero de los años 90 sigue como nueva. El tema toca directamente a la ganadería, porque el cuero es un subproducto de la carne.
El argumento a favor del cuero
La mayor parte del cuero se hace con pieles que salen de la industria de la carne. Cada año se producen unos 270 millones de cueros de vacuno, y según datos de la industria cerca del 70% se convierte en cuero. Desde el punto de vista económico, la piel pesa poco: en Estados Unidos, el cuero de un novillo vale alrededor de US$20 por animal, según el Angus Journal de julio de 2026, y sus valores siguen bajando después de varios años de caída. La asociación estadounidense del sector llegó a calcular en 2020 que la piel valía cerca de 1% del animal, su mínimo registrado, frente a un 6% a 8% histórico. El Angus Journal atribuye parte de esa caída a que los sintéticos sustituyen al cuero.
La Unión Europea también lo trata como subproducto. Las modificaciones de su norma contra la deforestación, vigentes desde el 18 de septiembre de 2026, dejaron fuera del control a los cueros y pieles, aunque la carne de vacuno sigue regulada. Organizaciones ambientalistas, como Mighty Earth, criticaron que la carne de ganado criado en tierra deforestada quedaría prohibida, pero no su piel. Y quienes defienden el cuero destacan su durabilidad.
El argumento en contra
El problema es el ganado. Un estudio de 2025 en Discover Sustainability, financiado por seis curtiembres y patrocinado por la asociación Leather Naturally, analizó 56 productos en 16 plantas de 11 países. Aun con el criterio más favorable al cuero, la crianza del ganado explica el 68% del impacto climático del cuero, el 91% de la eutrofización (contaminación de aguas por exceso de nutrientes) y el 65% del uso de agua. Los productos químicos de la curtiembre pesan en todas las demás categorías.
Otros cálculos usan datos de un panel de la industria del cuero. Con el ganado incluido, el cuero de vaca llega a 110 kg de CO2 equivalente por metro cuadrado, frente a 15,8 del cuero sintético de poliuretano (PU), según Collective Fashion Justice. En agua, una revisión científica de 2025 estima 14.000 a 17.000 litros por metro cuadrado para el cuero bovino, con el 93% en la crianza, y entre 500 y 1.000 litros para el PU y el PVC.
Por qué los números no coinciden
Todo depende de la asignación, es decir, cuánto del impacto de criar una vaca se le cuenta a su piel. Si el cálculo empieza en la curtiembre y no incluye al ganado, el cuero emite unos 17 kg por metro cuadrado, una cifra cercana al sintético. Si incluye el ganado completo, son 110 kg.
El estudio de 2025 muestra lo sensible que es ese criterio. Asignó a la piel 1,82% del impacto por su valor económico, frente a 3,5% del valor por defecto de la metodología europea. Un cambio de un punto porcentual en esa asignación mueve el impacto climático del cuero en un 37%. Ni el argumento de que “es un subproducto” ni el de que “viene de la ganadería” es un error en sí mismo: son decisiones distintas sobre cómo contar.
El cuero sintético y las alternativas
El “cuero vegano” no es un solo material. Los sintéticos de PU o PVC son plásticos derivados de combustibles fósiles, aunque usan mucha menos agua que el cuero. Los de base vegetal combinan una parte vegetal con un polímero. El cuero de cactus Desserto, de la empresa mexicana Adriano Di Marti, se ofrece con distintas formulaciones: una ficha comercial lista versiones con 35% de cactus y 65% de PU parcialmente de origen biológico, y otras con 20% de cactus y 80% de PU. La empresa afirma que sus materiales más avanzados llegan a 90% de origen biológico.
El sector de las alternativas también tiene bajas. Bolt Threads detuvo en 2023 la producción de su cuero de hongos Mylo por falta de financiamiento. MycoWorks cerró en octubre de 2025 su planta de Carolina del Sur, que llevaba dos años de operación, y en febrero de 2026 fue adquirida por DFX Corp.
Qué significa para la ganadería
Si la piel vale una fracción mínima del animal, la demanda de cuero tiene poca influencia sobre cuántas vacas se crían. Pero eso también significa que el cuero no compensa el impacto de la ganadería, y que parte de las pieles no se aprovecha: alrededor del 30% según datos de la industria. La elección entre cuero y sintético, concluyen los estudios revisados, no tiene un ganador universal. Pesan la durabilidad, el origen de la piel y la composición real de la alternativa. Y el argumento ético del reel, que el cuero es la opción “más ética”, es un juicio de valor que los análisis de ciclo de vida no miden.
Fuentes: Discover Sustainability (Springer), Angus Journal, Leather International (LHCA), Collective Fashion Justice, Ethical Consumer, Journal of Renewable Materials, Comisión Europea, Departamento de Agricultura de Australia, Fern, Edie, Desserto, Alternative Leathers, Ecocult, Sourcing Journal (WWD), Ecotextile, Green Queen, International Leather Maker, Business of Fashion.
por José Rios
