El canciller Francisco Pérez Mackenna encabezó un encuentro con empresarios indios en Nueva Delhi, donde invitó a mirar a Chile como un socio confiable para invertir, hacer negocios y proyectarse hacia América Latina.

Chile volvió a poner a India en el centro de su estrategia internacional. Durante una visita oficial a Nueva Delhi, el canciller Francisco Pérez Mackenna encabezó un encuentro con empresarios indios, donde llamó a fortalecer los vínculos comerciales, atraer nuevas inversiones y proyectar a Chile como una plataforma confiable para América Latina.

La actividad fue organizada por Sofofa, ProChile y ASSOCHAM, una de las principales asociaciones empresariales de India. En la instancia participaron autoridades, representantes del sector privado y una delegación chilena integrada por empresas y gremios de áreas estratégicas.

El mensaje del Gobierno fue claro. Chile quiere que India no solo compre más productos nacionales, sino que también mire al país como un lugar seguro para instalar operaciones, desarrollar alianzas y proyectar negocios hacia otros mercados de la región.

Una señal hacia el empresariado indio

Durante el encuentro, Pérez Mackenna destacó que Chile cuenta con estabilidad institucional, certeza jurídica y una economía abierta al comercio exterior. Esos elementos fueron presentados como ventajas concretas para las empresas indias que buscan crecer fuera de Asia.

La invitación apunta a un momento especial. India se ha consolidado como una de las economías más dinámicas del mundo. Su crecimiento, tamaño de mercado y demanda por recursos estratégicos la convierten en un socio cada vez más relevante para Chile.

El interés chileno no parte desde cero. El comercio bilateral ha mostrado un fuerte avance en el último año y ya supera los US$5.600 millones. Además, India se posicionó como uno de los principales destinos para los productos chilenos, lo que confirma que la relación económica está tomando mayor peso.

Chile como plataforma regional

Uno de los puntos más relevantes de la visita fue la idea de posicionar a Chile como una puerta de entrada hacia América Latina. En un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y cambios en las cadenas de suministro, el país busca destacar por su estabilidad y su red de acuerdos comerciales.

Para las empresas indias, instalarse o asociarse con Chile podría facilitar el acceso a otros mercados de la región. También permitiría operar desde un país con experiencia exportadora, instituciones consolidadas y una trayectoria reconocida en apertura comercial.

Esa propuesta cobra fuerza en momentos en que muchas compañías están buscando destinos más seguros para diversificar sus operaciones. Chile intenta presentarse como un socio pequeño en escala, pero confiable en reglas, infraestructura y conexión con mercados internacionales.

Minerales críticos en el centro de la agenda

La relación con India también tiene un componente estratégico en materia de minerales críticos. Chile es un actor relevante en la producción de cobre y litio, dos recursos fundamentales para la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo tecnológico.

India, por su parte, necesita asegurar insumos para sostener su crecimiento industrial y avanzar en sus metas energéticas. En ese escenario, Chile aparece como un proveedor importante para cadenas de valor vinculadas a baterías, infraestructura eléctrica, energías renovables y nuevas tecnologías.

Este punto abre una oportunidad de largo plazo. La relación entre ambos países no tendría que limitarse a la venta de materias primas. También puede avanzar hacia alianzas industriales, innovación, transferencia tecnológica y proyectos conjuntos con mayor valor agregado.

Alimentos, vinos y productos chilenos

Además de minería, la agenda chilena también puso sobre la mesa oportunidades para sectores como frutas, vinos, alimentos, productos del mar, celulosa y servicios. La delegación nacional incluyó representantes de rubros que buscan ampliar su presencia en un mercado de gran tamaño.

India cuenta con una población enorme y una clase media en crecimiento. Eso abre espacio para productos chilenos asociados a calidad, seguridad alimentaria y diferenciación. Sin embargo, entrar con fuerza a ese mercado requiere estrategia, adaptación comercial y continuidad.

Para sectores exportadores chilenos, el desafío será conocer mejor al consumidor indio, entender sus canales de distribución y superar barreras logísticas, culturales y regulatorias. La oportunidad existe, pero necesita una bajada práctica para transformarse en negocios reales.

Un acuerdo económico en construcción

Otro elemento clave de la visita fue el avance del Acuerdo de Asociación Económica Integral entre Chile e India. Este instrumento busca ampliar y modernizar el marco comercial entre ambos países.

Chile ya cuenta con un acuerdo comercial vigente con India, pero ahora el objetivo es ir más allá. Un acuerdo más amplio podría mejorar el acceso de productos chilenos, facilitar inversiones, incorporar servicios y abrir espacio a nuevas áreas de cooperación.

Este tipo de instrumento también entrega mayor certeza a las empresas. Para un mercado tan grande y competitivo como India, contar con mejores condiciones comerciales puede marcar una diferencia importante para exportadores chilenos de distintos tamaños.

Una apuesta que debe transformarse en resultados

La visita del canciller deja una señal relevante. Chile quiere profundizar su relación con India y pasar de una lógica de comercio tradicional a una alianza económica más amplia.

La apuesta tiene sentido. India necesita minerales, alimentos, tecnología, energía y socios confiables. Chile, por su parte, necesita diversificar mercados, atraer inversiones y abrir nuevas oportunidades para sus empresas.

El desafío estará en convertir esta agenda en resultados concretos. Para eso será clave avanzar en el acuerdo económico, acompañar a las empresas exportadoras y generar condiciones para que la inversión india encuentre oportunidades reales en el país.

Por ahora, Chile ya puso sobre la mesa su propuesta: ser un socio confiable, estable y conectado con América Latina. Si esa invitación logra traducirse en acuerdos, inversiones y nuevos negocios, la relación con India podría entrar en una etapa mucho más estratégica para el comercio exterior chileno.