La CEPAL redujo la proyección de crecimiento de América Latina a 2,2% en 2026, afectada por el conflicto en Medio Oriente y el alza del petróleo.

La economía de América Latina enfrenta un nuevo golpe. La CEPAL rebajó su proyección de crecimiento para 2026, advirtiendo que el conflicto en Medio Oriente está generando un escenario global más complejo, con efectos directos en inflación, inversión y dinamismo económico.

Según el organismo de Naciones Unidas, la región crecería solo un 2,2% este año, por debajo del 2,3% proyectado anteriormente, consolidando un ciclo de bajo crecimiento que ya se extiende por varios años.

Conflicto en Medio Oriente impacta precios y crecimiento

El principal factor detrás de este ajuste es el deterioro del escenario internacional, marcado por tensiones geopolíticas y el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados energéticos.

El alza en los precios del petróleo y los costos asociados a la energía están presionando la inflación a nivel global, afectando especialmente a economías emergentes como las latinoamericanas.

Este fenómeno no solo encarece el costo de vida, sino que también reduce el margen de acción de los gobiernos y bancos centrales, que deben equilibrar crecimiento con control inflacionario.

América Latina entra en una fase de bajo dinamismo estructural

El informe de la CEPAL es claro: la desaceleración será generalizada.
👉 24 de los 33 países de la región crecerán menos en 2026
👉 Solo un grupo reducido mostrará mejoras en su desempeño económico

Esto refleja una tendencia preocupante: América Latina se está acostumbrando a crecer a tasas cercanas al 2%, muy por debajo de su potencial.

Además, el empleo también se verá afectado, con una expansión moderada cercana al 1,1%, lo que limita la recuperación del mercado laboral.

Inflación, tasas altas y menor inversión: el combo crítico

El nuevo escenario combina tres factores que están tensionando a la región:

  • Inflación persistente, impulsada por energía y alimentos
  • Condiciones financieras restrictivas, con tasas de interés elevadas
  • Menor inversión, producto de la incertidumbre global

Este contexto genera un freno simultáneo en consumo, inversión y crecimiento, afectando directamente la capacidad de recuperación económica.

🇨🇱mpacto en Chile: crecimiento acotado y mayor presión inflacionaria

En el caso de Chile, la situación no es muy distinta. Las proyecciones apuntan a un crecimiento cercano al 2% en 2026, en línea con un escenario de desaceleración regional.

El país enfrenta el mismo dilema que el resto de América Latina:
– Cómo reactivar la economía
– Sin perder el control de la inflación

Un equilibrio cada vez más complejo en un entorno externo incierto.

Un mensaje claro: el mundo define el ritmo de la región

El ajuste de la CEPAL deja una señal potente:
– América Latina sigue altamente expuesta a shocks externos
– Los conflictos globales impactan directamente su crecimiento
– La recuperación económica dependerá, en gran medida, del escenario internacional

En un mundo más inestable, la región enfrenta el desafío de fortalecer su resiliencia económica y encontrar nuevas fuentes de crecimiento sostenible.