Lo que hace dos décadas hubiera sonado como una ocurrencia campesina hoy es un negocio consolidado, con clientes que van desde municipalidades hasta gigantes tecnológicos como Google: arrendar rebaños de cabras —y en algunos casos ovejas— para limpiar terrenos de maleza, controlar especies invasoras y reducir el riesgo de incendios forestales, sin usar maquinaria pesada ni una gota de herbicida.
El origen de un fenómeno con nombre propio
El servicio de arriendo de cabras, popularizado bajo el nombre Rent A Goat, nació en 2010 en Chapel Hill, Carolina del Norte, de la mano del entonces joven emprendedor Matthew Richmond, de 22 años, junto a su socio Mike Canaday. Desde entonces, el concepto se expandió y hoy tiene múltiples nombres según la región y el operador: pastoreo dirigido (targeted grazing), pastoreo prescrito, pastoreo de conservación o simplemente “goatscaping“. Todos describen la misma idea de fondo, usar animales rumiantes como herramienta de manejo de vegetación en lugar de máquinas o químicos.
Por qué las cabras son mejores que un tractor en ciertos terrenos
La ventaja central de las cabras es su capacidad de trabajar en terrenos rocosos, empinados o de difícil acceso, donde una persona o una máquina no podría operar con seguridad ni eficiencia. Un estudio realizado en Carolina del Norte comparó la efectividad de cabras versus tratamientos químicos para controlar el kudzu, una de las plantas invasoras más agresivas de Estados Unidos, y encontró que las cabras resultaron dramáticamente más efectivas que los herbicidas. Además de kudzu, las cabras consumen con gusto hiedra venenosa, hiedra inglesa, ligustro, zarzamora y cardos, especies que muchas cuadrillas humanas evitan por su toxicidad o dificultad de manejo.
En términos de costo, arrendar un rebaño cuesta entre US$400 y US$1.000 por acre, dependiendo del proyecto, con un requerimiento estimado de entre 4 y 8 cabras por acre durante un mes para un trabajo de limpieza estándar; proyectos más intensivos de remoción de matorral pueden llegar a costar entre US$2.000 y US$4.000 por acre. Como beneficio adicional, las cabras fertilizan el suelo con su propio estiércol mientras trabajan, y su pisada liviana favorece la infiltración de agua sin generar la compactación ni erosión que puede provocar maquinaria pesada.
Google, Bayer y la prevención de incendios en California
El caso corporativo más conocido es el de Google, que desde 2009 lleva cerca de 200 cabras a pastorear en su campus de Mountain View, California, como método de bajo carbono para reducir el riesgo de incendio y mantener sus terrenos. Antes que Google, la farmacéutica Bayer ya había llevado un rebaño de ovejas a su campus de Richmond, California, como parte de sus compromisos de sustentabilidad para el Día de la Tierra.
El uso más extendido hoy, sin embargo, está en la prevención de incendios forestales. En el sur de California, la compañía Fire Grazers Inc. ha sido contratada por ciudades como Torrance, Hidden Hills, Westlake Village y el condado de Orange, además de propietarios privados en Beverly Hills y Calabasas. En Glendale, cerca de 300 cabras pastorean regularmente las laderas empinadas de las montañas Verdugo, contratadas directamente por el departamento de bomberos local. La empresa de gas SoCalGas también documenta el uso de pastoreo dirigido, a través de la firma Sage Environmental Group, como parte de su estrategia de mitigación de incendios en instalaciones de Los Ángeles. Según cálculos de la propia industria, cien cabras pueden dejar una cancha de fútbol completa, con pasto de 15 centímetros de altura, reducida a apenas un par de centímetros en un solo día.
San Francisco, cabras en colegios y organismos públicos
En San Francisco, la organización sin fines de lucro City Grazing llevó cerca de 125 cabras a pastorear 53 acres repartidos en 46 sitios distintos de la ciudad durante 2022, trabajando con el distrito escolar municipal, la comisión de servicios públicos de la ciudad, el departamento de parques, la empresa de recolección de residuos Recology y la Universidad de San Francisco. El distrito escolar ha llevado cabras a colegios como June Jordan School for Equity y Thurgood Marshall Academic High School, aprovechando la instancia además como una herramienta educativa para que los estudiantes aprendan sobre sustentabilidad de forma directa.
Una escala que ya opera también a nivel federal
El fenómeno trasciende lo municipal. Según reportes sobre proyectos de reducción de combustible forestal de la Oficina de Manejo de Tierras de Estados Unidos (BLM) en California, cerca de un tercio de las hectáreas tratadas contra el riesgo de incendio ya involucra pastoreo dirigido, con la superficie pastoreada más que duplicándose entre 2018 y 2022. En California, el propio organismo estatal de prevención de incendios, CAL FIRE, financia explícitamente proyectos de pastoreo prescrito a través de sus fondos de prevención, consolidando esta práctica como una herramienta reconocida oficialmente, y no solo una alternativa de nicho.
Un negocio que también vende su propia narrativa de sustentabilidad
Empresas especializadas en pastoreo comercial a gran escala, como Deploy Goats, ya comercializan explícitamente el valor comunicacional de este servicio: sin ruido, sin emisiones, sin quejas vecinales, y con datos de reducción de emisiones que pueden incorporarse a reportes de sostenibilidad corporativa o programas voluntarios de créditos de carbono. Compañías solares, utilities y municipalidades utilizan cada vez más estos programas tanto por su eficacia real como por el valor mediático positivo que generan frente a la comunidad.
Una práctica efectiva, pero todavía poco estudiada en el largo plazo
Vale la pena cerrar con un matiz honesto. Pese a la evidencia práctica y la adopción creciente de esta técnica, especialistas consultados por medios como NPR han advertido que el impacto de largo plazo del pastoreo dirigido como método de prevención de incendios todavía no ha sido suficientemente estudiado, y que persisten dudas sobre su relación costo-beneficio comparada con otros métodos, especialmente cuando se evalúa a escalas mayores y en horizontes de varios años. Aun así, la combinación de menor costo relativo, cero uso de químicos, capacidad de acceder a terrenos imposibles para maquinaria, y un atractivo comunicacional difícil de igualar, explica por qué el arriendo de cabras dejó de ser una curiosidad rural para convertirse en una industria de servicios ambientales con presencia en ciudades, campus corporativos, agencias de gobierno y hasta departamentos de bomberos en distintas partes del mundo.
Fuentes: Angi, Rent A Goat (rentagoat.com), Goats On The Go, NPR, Trellis, SoCalGas, Axios, Deploy Goats, Western Grazers.
