La presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, aseguró que la banca chilena cuenta con suficiente capital y liquidez para enfrentar un escenario de estrés financiero severo. Sus declaraciones se dieron en medio de crecientes preocupaciones internacionales por el conflicto en Medio Oriente, la volatilidad de los mercados y el riesgo de un deterioro económico global.
Las afirmaciones ocurrieron tras la presentación del Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del primer semestre de 2026, documento donde el Banco Central analizó los principales riesgos para el sistema financiero chileno.
Medio Oriente y petróleo generan preocupación mundial
Rosanna Costa advirtió que el principal riesgo actual proviene de un ajuste abrupto en las condiciones financieras internacionales. Según explicó, una profundización del conflicto en Medio Oriente podría afectar el comercio energético mundial y aumentar la incertidumbre en los mercados.
La presidenta del Banco Central señaló que un eventual cierre prolongado del estrecho de Ormuz tendría efectos relevantes sobre el precio del petróleo y la inflación global. Esa situación podría provocar volatilidad financiera, salida de capitales desde economías emergentes y mayores costos de financiamiento.
Actualmente, cerca del 20% del petróleo mundial pasa por esa ruta estratégica, por lo que cualquier interrupción genera impacto inmediato sobre mercados internacionales.
Banco Central afirma que la banca chilena tiene “holguras”
Pese al escenario externo, el Banco Central sostuvo que la banca local mantiene una posición financiera sólida.
Rosanna Costa explicó que los bancos fueron sometidos a pruebas de estrés bajo escenarios extremos, incluyendo caída de actividad económica, aumento del desempleo, alzas de tasas y deterioro financiero global.
Según el informe, los bancos cuentan con niveles de capital y liquidez suficientes para mantenerse solventes incluso bajo condiciones severas de tensión económica.
La autoridad monetaria destacó que la banca chilena presenta holguras de capital cercanas al 3,2%, cifra ampliamente superior al nuevo requerimiento adicional de 0,5% impulsado por el Banco Central.
Nueva exigencia de capital genera debate en el mercado
Uno de los temas que más discusión provocó fue el aumento del Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC), herramienta diseñada para fortalecer la resiliencia del sistema financiero frente a futuras crisis.
El Banco Central decidió elevar gradualmente el RCC desde 0,5% a 1% de los activos ponderados por riesgo. La medida implicará que la banca deberá destinar aproximadamente US$1.500 millones adicionales en capital durante los próximos dos años.
Algunos actores del mercado cuestionaron la decisión y advirtieron posibles efectos negativos sobre el crédito. Sin embargo, Rosanna Costa descartó ese escenario y afirmó que actualmente no existen restricciones de capital que limiten los préstamos bancarios.
La presidenta del Banco Central sostuvo que el crédito ya acumula nueve meses de crecimiento y proyectó expansiones de entre 5% y 8% nominal para este año.
Inteligencia artificial y ciberseguridad aparecen como nuevos riesgos
El Informe de Estabilidad Financiera también incorporó un elemento novedoso: los riesgos asociados a la inteligencia artificial y la ciberseguridad.
Rosanna Costa alertó que modelos avanzados de IA podrían aumentar la capacidad de detectar vulnerabilidades informáticas en sistemas financieros interconectados.
El Banco Central advirtió que la ciberseguridad dejó de ser un problema aislado y hoy representa un riesgo sistémico para la estabilidad financiera global.
La preocupación crece debido a la mayor digitalización bancaria, el avance de fintechs y la dependencia tecnológica de las instituciones financieras.
Economía chilena enfrenta un escenario internacional incierto
El Banco Central reconoce que Chile no está aislado del contexto global. La combinación de tensiones geopolíticas, alta deuda pública internacional y volatilidad financiera mantiene un escenario complejo para los próximos meses.
Sin embargo, el ente emisor sostiene que el sistema financiero chileno llega a esta etapa con mejores niveles de solvencia, liquidez y regulación que en crisis anteriores.
La implementación gradual de estándares internacionales de Basilea III también fortaleció la capacidad de respuesta de la banca frente a eventuales shocks externos.
Por ahora, el mercado seguirá atento a la evolución del conflicto en Medio Oriente, el comportamiento del petróleo y las decisiones de política monetaria de Estados Unidos, factores que podrían definir el rumbo financiero mundial durante el segundo semestre.
