Mientras el planeta consolida su giro hacia una alimentación más funcional y consciente de la salud, la nuez vuelve a ocupar un lugar central en esa conversación. Chile, que ya es el segundo mayor exportador mundial de nueces con cáscara, capitalizó esa tendencia en 2025 con un salto de 54% en el valor de sus envíos, de la mano de un mercado que ni siquiera estaba en el radar de la industria hace pocos años: India.
Una tendencia de fondo que juega a favor de la nuez
El consumo mundial de frutos secos atraviesa un momento particularmente favorable, impulsado por un cambio más amplio en los hábitos alimenticios globales. El mercado mundial de nueces —en su definición amplia, que incluye almendras, nueces de nogal, avellanas y otros frutos secos— alcanzará los US$101.660 millones hacia 2034, expandiéndose a un ritmo anual de 5,09%. Ese crecimiento está anclado en un consumidor cada vez más orientado a lo funcional: cerca del 45% de los consumidores globales identifica a los frutos secos como su snack preferido por su contenido de antioxidantes, mientras la demanda de productos orgánicos crece más de 40% entre los compradores más preocupados por su salud. El mercado más amplio de superalimentos, categoría en la que la nuez se ha instalado con fuerza gracias a su aporte de ácidos grasos omega-3, se proyecta que casi se duplique para 2035, superando los US$500.000 millones.
Chile, protagonista silencioso de ese boom
En ese contexto favorable, la industria nogalera chilena vivió en 2025 uno de sus mejores años recientes: las exportaciones de nueces de nogal sumaron US$631 millones, un salto de 54% respecto a los US$411 millones registrados en 2024. Chile se consolida hoy como el segundo exportador mundial de nueces con cáscara y el tercero en nueces sin cáscara, superado únicamente por Estados Unidos y China, según cifras de ProChile.
La estacionalidad del negocio favorece además a los productores chilenos: al concentrarse la cosecha y los embarques entre agosto y octubre, la nuez chilena llega a los mercados del hemisferio norte en contraestación, justo cuando la oferta local de esos países ya se agotó, lo que le permite capturar mejores condiciones comerciales en calibres grandes y en calidad de color y sabor, atributos donde la fruta chilena tiene fama consolidada.
India, el mercado que cambió el mapa comercial
El dato más notable de esta temporada es el despegue de India como comprador. Los envíos de nueces chilenas hacia ese mercado llegaron a crecer hasta 258% en algunas mediciones recientes, y de forma más amplia, las exportaciones agroalimentarias chilenas hacia India —lideradas por manzanas y nueces— se dispararon 149,7% entre enero y mayo de 2026. El interés no es casual: India ya superó a China en población, tiene una amplia base vegetariana que valora los frutos secos como fuente proteica, y una clase media en expansión con capacidad de compra creciente. El propio Ministerio de Agricultura ha priorizado la relación comercial con ese país, impulsando conversaciones para reducir los aranceles que hoy paga la nuez chilena en el mercado indio. Junto a India, Alemania, Italia, España y Emiratos Árabes Unidos completan el podio de destinos que diversifican cada año la cartera de la industria nogalera nacional.
Por qué la calidad sigue siendo la ventaja de fondo
Consultada sobre el desempeño del sector, la analista Macarena Pons subrayó que Chile mantiene ventajas estructurales para la producción de nueces gracias a sus condiciones naturales y a la experiencia acumulada por los productores: el clima mediterráneo de la zona central, la calidad de los suelos y la ubicación geográfica del país permiten producir una fruta con buen color, sabor equilibrado y textura firme, atributos cada vez más valorados en un mercado donde la diferenciación ya no depende solo del precio.
Lo que viene
La temporada 2026 arrancó con una proyección de producción de 165 mil toneladas, un volumen estable que confirma a la industria nogalera en una etapa de consolidación más que de expansión acelerada. Con la demanda india sosteniéndose fuerte y el consumo mundial de frutos secos proyectando crecimiento sostenido durante la próxima década, el desafío para los productores chilenos ya no es tanto plantar más hectáreas, sino sostener la calidad, la gestión productiva especializada y la diversificación de mercados que les permitió capturar, en un solo año, más de la mitad de crecimiento adicional en el valor de sus exportaciones.
