Opollo Farm, una granja vertical automatizada construida por AutoStore y OnePointOne cerca de Phoenix, usa robots para mover y regar hojas verdes que se venden en tiendas Whole Foods, aunque las empresas la describen aún como piloto.

En las afueras de Phoenix, en el desierto de Arizona (Estados Unidos), funciona una granja vertical automatizada que automatiza la siembra, el riego y el movimiento de las plantas: Opollo Farm. El sistema fue construido por AutoStore, empresa noruega de automatización de bodegas, y por OnePointOne, una startup agrícola nacida en Silicon Valley, y se presentó en mayo de 2025. Las compañías lo describen como la primera granja vertical robótica que usa almacenamiento cúbico automatizado, una afirmación propia que no cuenta con verificación independiente. Según las empresas, el proyecto busca responder a la escasez de mano de obra, las interrupciones en la cadena de suministro, la falta de agua y la demanda por alimentos frescos de origen local.

Robots, contenedores y un solo punto de salida

Opollo Farm opera completamente bajo techo y combina automatización, iluminación, riego y control de clima en un solo sistema. Las plantas se siembran de forma automática y luego se trasladan a una grilla de contenedores, similar a la que AutoStore usa en bodegas de logística. Robots que se desplazan por la parte superior de esa grilla se encargan del riego, mientras un software monitorea el estado de cada planta y ajusta las condiciones en tiempo real. Cuando un cultivo está listo, los robots llevan el contenedor al “Port”, el único punto de entrada y salida de la grilla, lo que reduce la mano de obra necesaria. Según las empresas, el sistema permite cosechar en tan solo 15 días y, al ser un entorno cerrado, protege los cultivos de plagas y evita el uso de pesticidas.

La alta densidad de cultivo permite instalar estas granjas dentro de centros de distribución o cerca de las ciudades. Las compañías sostienen que así se elimina el viaje promedio de unos 3.200 kilómetros (2.000 millas) que recorren los alimentos desde la granja hasta el centro de distribución.

Qué produce y quién la compra

Por decisión de la empresa, la primera granja trabaja con pocos cultivos para probar el sistema mientras entrega producto real. De acuerdo con un reportaje de SC247, el baby kale es lo que más se vende en las 10 tiendas Whole Foods de la zona de Phoenix que reciben su producción, junto con baby bok choy y baby mizuna. Además, cultiva una mezcla de microgreens para un distribuidor de alimentos de servicio de comida. Los productos se comercializan bajo la marca Willo, de OnePointOne. Chris Petroulakis, ejecutivo de Whole Foods a cargo de la categoría de frutas y verduras, afirmó en el lanzamiento que la tecnología ayuda a llevar producto cultivado localmente a las tiendas más rápido y más fresco.

OnePointOne fue fundada en 2017 por los hermanos Sam y John Bertram y tiene base en Avondale, Arizona, desde 2021, cuando anunció una instalación de producción de unos 4.600 metros cuadrados para su marca Willo, con unos 70 empleos previstos. Según el reportaje de SC247, la empresa dedicó sus primeros cinco años y US$60 millones a desarrollar su propia robótica. En 2022 decidió abandonarla y apoyarse en el sistema de AutoStore, con la menor cantidad de cambios posible, según su CEO, Sam Bertram.

Una granja vertical automatizada que ahorra agua pero consume energía

El argumento ambiental pesa en un estado como Arizona. Según el Departamento de Recursos Hídricos del estado, citado por Cronkite News en 2023, la agricultura de riego consume cerca del 74 % del agua disponible. En ese contexto, la agricultura vertical busca usar menos recursos, pero las cifras varían según la fuente: notas de prensa sobre Opollo Farm hablan de hasta 95 % menos agua que la agricultura tradicional; OnePointOne ha afirmado en comunicados anteriores que su tecnología usa 99 % menos tierra y agua; y un profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Arizona estima que la agricultura vertical consume entre 10 % y 20 % del agua de un cultivo a campo abierto.

La contracara es la energía. Sam Bertram ha reconocido que la agricultura vertical requiere mucha electricidad, por la iluminación LED y los sistemas de calefacción y refrigeración. Los reportes consultados no entregan cifras de costos ni de rentabilidad de Opollo Farm.

Un piloto con ambición nacional

Las empresas describen a Opollo Farm como un piloto y dicen que exploran llevar el sistema a más ciudades y sumar otros cultivos. Según SC247, OnePointOne tiene una visión de expansión nacional, y el medio señala que la granja lleva dos años en operación. La propia compañía sostiene que el diseño modular permite crecer según la demanda. Parth Joshi, director de producto de AutoStore, afirmó que Opollo Farm demuestra lo que puede lograr una automatización ya probada frente a desafíos como la resiliencia del suministro de alimentos.

Opollo Farm muestra hasta dónde puede llegar la automatización en el cultivo de hojas verdes, y pone a prueba si una granja vertical automatizada puede convertirse en un negocio replicable. Su desempeño en Arizona dirá si la promesa de cultivar con poca mano de obra, menos agua y cerca de las ciudades se sostiene cuando la factura de electricidad y la escala entran en juego.

Business Wire, The Packer, Vertical Farm Daily, FreshPlaza, SC247, Material Handling 247, iGrow News, Retail Optimiser, Automated Warehouse Online, Cronkite News, Hoodline y la Autoridad de Comercio de Arizona.

por Juan Lagos