Desde los viñedos de Champagne hasta los campos de frutillas de California, una nueva generación de máquinas autónomas opera sin conductor, reduce a la mitad el uso de agroquímicos y trabaja las 24 horas del día. El mercado global de robots agrícolas supera los 17 mil millones de dólares y se proyecta que se triplicará antes de 2030.
La imagen del agricultor conduciendo un tractor bajo el sol está dando paso a otra: un operador supervisando desde una tablet a varios robots que trabajan solos entre los surcos. No es ciencia ficción. Es el presente de una industria que combina inteligencia artificial, sensores de precisión y propulsión eléctrica para enfrentar uno de los problemas más urgentes del agro global: la escasez de mano de obra, el alza de los costos de producción y la presión creciente para reducir el uso de agroquímicos.
Según la firma de análisis MarketsandMarkets, el mercado global de robots agrícolas está valorado actualmente en 17.730 millones de dólares y se proyecta que alcanzará los 56.260 millones de dólares para 2030, lo que representa un crecimiento del 217% en cinco años. Los principales motores de ese crecimiento son la automatización de tareas repetitivas, la agricultura de precisión y la falta de trabajadores calificados. Portal Frutícola
A continuación, un repaso de las empresas que ya están transformando el campo desde distintos frentes.
VitiBot y el robot que cuida los viñedos
VitiBot fue fundada en 2016 en Reims, en el corazón de la región champañera francesa, por Dominique Bache, viticultor, y su hijo Cédric, ingeniero en robótica. Su producto principal, el robot Bakus, combina propulsión 100% eléctrica con sofisticada navegación autónoma para optimizar la salud y productividad de las vides, reduciendo los costos operativos y la huella ecológica de los productores. VitibotAgTecher
Existen dos versiones del robot: el Bakus S, recomendado para viñas estrechas, y el Bakus L, para viñas medianas y altas de hasta 2,2 metros de altura. Ambos modelos tienen una autonomía de 10 horas y una recarga rápida de la batería del 0 al 80% en menos de dos horas. El sistema puede desmalezar, remover el suelo y fumigar con dosis optimizadas, reduciendo a la mitad el consumo de fitosanitarios. Además, opera con paneles fotovoltaicos en su superficie y recupera energía cinética al descender por viñas en pendiente. Campo Digital
En localidades como Quincy, en el departamento del Cher, el robot Bakus ya recorre las hileras de viñas del dominio Mellot sin necesidad de conductor, utilizando sensores y cámaras para realizar tareas agrícolas con precisión y regularidad. Vinetur
En 2022, el grupo europeo Same Deutz-Fahr adquirió una participación mayoritaria en VitiBot. El CEO de SDF, Lodovico Bussolati, señaló que la agricultura sustentable y digital es un factor clave del desarrollo del grupo, y que VitiBot representa la mejor solución para la tecnificación de viñedos, enriqueciendo su oferta con vehículos eléctricos y autónomos de cero emisiones. Con más de 50 robots Bakus operando en viñedos de distintos países y un libro de pedidos ya lleno, la incorporación al grupo SDF apuntó a acelerar el desarrollo comercial de la firma. MaquinacWorld Agritech
John Deere y la autonomía a escala industrial
Si VitiBot apunta al viñedo especializado, John Deere está cambiando la agricultura a gran escala. En el CES 2025, la compañía presentó un tractor autónomo, un robot cortacésped, un camión volquete sin conductor y un tractor especializado para huertos frutales, todos operando de manera completamente independiente sin necesidad de un operador. El Espectador
El tractor autónomo de la serie 8R combina GPS de precisión y sistemas avanzados de visión por computador, y ya en 2025 es una realidad comercial en campos de cultivo de Estados Unidos. No es necesario que el operador esté en la cabina ni siquiera en el terreno: el vehículo se controla completamente desde una aplicación móvil. Agriculturaia
La estrategia de Deere no se limita al hierro. En 2025, la compañía adquirió GUSS, especializada en máquinas autónomas de precisión para cultivos de alto valor como viñedos, almendros y cítricos. Un único operario puede supervisar hasta ocho máquinas GUSS desde un computador portátil, controlando parámetros como velocidad, dosis aplicada y ubicación en tiempo real. OMICRONO
En el camino hacia esa visión, Deere pagó 305 millones de dólares en 2017 para adquirir Blue River Technology, especializada en visión artificial para identificar y eliminar plantas no deseadas, y 250 millones en 2021 para comprar Bear Flag Robotics, enfocada en la conducción autónoma de vehículos agrícolas. Diario de Transporte
Naïo Technologies y la revolución del deshierbe mecánico
Naïo Technologies fue fundada en 2011 en Escalquens, en la región de Alto Garona, Francia, con el propósito de proporcionar a los agricultores herramientas robóticas para enfrentar los desafíos del trabajo en el campo. La empresa desarrolló una familia de robots eléctricos y autónomos para distintos cultivos: el modelo OZ para horticultura y cultivos especiales; el TED, específicamente diseñado para viñedos; el JO, para viñedos de hileras estrechas; y el ORIO, un portaherramientas multifuncional para hortalizas y viveros. Robot FdataRobot Fdata
Todos comparten un principio común: eliminar el uso de herbicidas mediante el desmalezado mecánico autónomo. Al automatizar el deshierbe con precisión, se reduce la necesidad de herbicidas químicos, se promueven ecosistemas de suelo más saludables y se minimiza la compactación al trabajar con máquinas de bajo peso. Naïo fue además la impulsora del FIRA, el Foro Internacional de Robótica Agrícola, que se ha convertido en referencia mundial del sector. Agtecher
Tortuga AgTech y la cosecha de frutillas y uvas
Uno de los desafíos más complejos en robótica agrícola es la cosecha de frutos delicados que se dañan con facilidad. La startup estadounidense Tortuga AgTech atacó ese problema con un sistema basado en inteligencia artificial y brazos robóticos duales.
Los robots de Tortuga están diseñados para la recolección automatizada de frutillas y uvas, fusionando inteligencia artificial y tecnología robótica con las necesidades prácticas de las granjas modernas. Cada robot navega autónomamente por los campos sin depender de GPS ni señales inalámbricas y puede recolectar frutas y empacarlas directamente en contenedores de venta. AgtecherAgTecher
En 2024, Tortuga ganó el premio al Robot Agrícola del Año de la publicación especializada Future Farming, y posteriormente fue adquirida por Oishii, empresa de agricultura vertical, con el objetivo de reducir los costos de cosecha hasta en un 50%. Agroterra
Para el problema de la frutilla también compite Agrobot, firma española con su sistema E-Series. El robot Agrobot cuenta con 24 brazos independientes, cada uno con una cámara que analiza las frutillas y recoge las que cumplen el estándar del productor, cortando desde el tallo para evitar cualquier contaminación. Maquinac
FarmDroid y el robot que siembra con energía solar
Desde Dinamarca, FarmDroid lleva la automatización al nivel más básico del ciclo agrícola: la siembra y el control de malezas en campo abierto. El modelo FD20 combina tecnología de siembra y deshierbe autónomo con alimentación solar, diseñado para funcionar en una amplia gama de cultivos y reducir el impacto ambiental de la producción. La particularidad del sistema es que opera antes de que las malezas emerjan, eliminando la necesidad de herbicidas desde el inicio del ciclo. Agtecher
Un ecosistema que se consolida a velocidad creciente
En la edición 2025 de Agritechnica, la mayor feria internacional de maquinaria agroindustrial, los robots agrícolas se llevaron el protagonismo absoluto. Las nuevas plataformas integran datos satelitales, sensores de campo e historiales de producción para generar predicciones sobre rendimiento, detectar enfermedades y optimizar la siembra. Mundoagropecuario
En 2024, las ventas globales de robots agrícolas alcanzaron aproximadamente 50.000 unidades anuales, y en algunos mercados europeos ya es posible contratar el servicio de robots por períodos específicos sin necesidad de una gran inversión de capital, lo que está acelerando la adopción en regiones de alta tecnificación. Eltiempo.es
Los tres motores del crecimiento son constantes en todos los casos: la escasez de mano de obra en períodos clave de la temporada, la necesidad de reducir la huella ambiental y la presión para bajar costos operativos en cultivos de alto valor. No por casualidad, los primeros sectores en adoptar estas tecnologías son precisamente aquellos que Chile conoce bien: la vitivinicultura, la fruticultura de exportación y los cultivos hortícolas de temporada.
La pregunta para los productores latinoamericanos ya no es si estas máquinas llegarán, sino cuándo estarán disponibles a precios accesibles y con soporte local. La velocidad a la que empresas como John Deere, VitiBot y FarmDroid están escalando sugiere que ese momento está más cerca de lo que parece.
