Enfrenta una nueva caída debido a la sequía persistente en el sur del continente. Países como España, Italia y Grecia reportan menores rendimientos por falta de lluvias y altas temperaturas durante el ciclo productivo.
España, que concentra cerca del 40% de la producción mundial, ha registrado campañas consecutivas con volúmenes por debajo del promedio histórico.
Sequía reduce la producción de aceite de oliva en Europa
La sequía afecta principalmente Andalucía, la principal zona productora de España. Las altas temperaturas reducen la floración y afectan el cuajado del fruto.
Como resultado, la producción de aceite de oliva en Europa ha disminuido en las últimas dos campañas.
Italia y Grecia también enfrentan condiciones climáticas adversas. En algunas regiones, los agricultores reportan pérdidas significativas.
Precios internacionales reaccionan al alza
La menor oferta ha impulsado los precios internacionales del aceite de oliva. En varios mercados europeos, el valor al consumidor ha alcanzado niveles récord.
Este escenario genera presión en la industria alimentaria y en cadenas de supermercados.
Además, algunos importadores buscan proveedores alternativos fuera de Europa.
Impacto en el comercio global
La caída en la producción de aceite de oliva en Europa afecta directamente el comercio internacional. Países exportadores como Túnez, Turquía y Marruecos podrían aumentar su participación en el mercado.
América Latina también observa oportunidades, aunque su producción es menor en comparación con el bloque europeo.
Perspectivas para la próxima campaña
Las proyecciones dependerán del régimen de lluvias en primavera. Si las precipitaciones mejoran, la recuperación podría comenzar en la siguiente temporada.
Sin embargo, el cambio climático aumenta la frecuencia de eventos extremos.
Por lo tanto, la producción de aceite de oliva en Europa seguirá bajo presión en los próximos años.
