Ola de calor en la zona central genera presión sobre frutales
La ola de calor en la zona central registrada esta semana ha generado preocupación en el sector agrícola, especialmente en huertos de uva de mesa, nogales y cerezos tardíos.
En varias comunas, las temperaturas superaron los 35 °C durante jornadas consecutivas. Por eso, los productores han debido ajustar estrategias de riego y manejo para evitar daños en fruta y estructura vegetal.
Estrés térmico y riesgos productivos
El principal efecto de la ola de calor en la zona central es el estrés térmico en frutales. Cuando las temperaturas se mantienen altas por varios días, aumenta el riesgo de deshidratación, pérdida de firmeza y disminución de calibre.
Además, la exposición prolongada puede afectar la condición postcosecha. En este contexto, los asesores técnicos recomiendan monitorear humedad de suelo y estado fisiológico del cultivo.
Ajustes en riego y protección de huertos
Frente a este escenario, muchos productores reforzaron los turnos de riego y priorizaron sectores más sensibles del predio. Asimismo, se intensificó el uso de coberturas vegetales y manejo de follaje para reducir el impacto directo del sol.
Por lo tanto, la eficiencia hídrica vuelve a ser un factor clave en la sostenibilidad productiva.
Cambio climático y adaptación agrícola
La ola de calor en la zona central se suma a una tendencia de eventos extremos más frecuentes durante la temporada estival. En consecuencia, el sector agrícola enfrenta el desafío de invertir en tecnologías de monitoreo, sistemas de riego más eficientes y planificación anticipada.
Adaptarse a estas condiciones será fundamental para mantener rendimiento y competitividad en campañas futuras.
Recurso recomendado:
Universidad de Chile – Impactos de las olas de calor en la agricultura ¿Cómo podemos proteger los cultivos?
