La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), fundada el 18 de mayo de 1838, no solo es la organización gremial más antigua de Chile, sino también uno de los pilares que sostienen la competitividad del sector silvoagropecuario. Su rol ha sido clave para articular a productores, empresarios, gremios sectoriales y profesionales que conforman la cadena agroalimentaria del país.

Historia y autoridad: El legado que ha marcado al agro chileno

La SNA nació inspirada en modelos europeos que promovían el progreso agrícola a través de la organización gremial. Figuras como José Miguel de la Barra impulsaron la idea, convocando a intelectuales como Andrés Bello y Manuel de Salas, quienes vieron en la institución un motor para el desarrollo nacional.

Su liderazgo ha estado estrechamente ligado al poder político chileno. Presidentes de la República, ministros de Estado y destacados parlamentarios han integrado sus directorios, reflejando la influencia directa que este gremio ha tenido en la definición de políticas públicas que afectan al sector agrícola.


La misión actual: Impulsar, destrabar y fortalecer la producción agrícola

Hoy, la misión de la SNA es consolidarse como una institución moderna, eficiente y visionaria. Su trabajo está orientado a impulsar iniciativas estratégicas, destrabar procesos que afectan la producción y aportar soluciones que fortalezcan la seguridad alimentaria del país.

La institución se articula con el sector público, el mundo productivo y el ecosistema de innovación para:

  • Representar los intereses del agro en beneficio del bien común.
  • Promover políticas públicas que fortalezcan la competitividad y el emprendimiento.
  • Impulsar la formación de capital humano y buenas relaciones laborales.
  • Fomentar la colaboración entre gremios sectoriales y distintos actores de la cadena.

Un aporte directo al desarrollo agrícola y al país

Ser parte de la SNA significa integrarse a una plataforma de liderazgo que influye en las decisiones más relevantes para el sector. El gremio impulsa iniciativas vinculadas al agua, la mano de obra, el comercio exterior y el medio ambiente, siempre desde una perspectiva de productividad y sustentabilidad.

Además, su labor en responsabilidad social —especialmente en educación y cuidado de los recursos naturales— refuerza su compromiso con un agro competitivo, moderno y sostenible.

La SNA es, en esencia, la voz del campo chileno: una institución con historia, autoridad y visión de futuro que ha sido clave por casi dos siglos en el desarrollo del país.

Puedes visitar la página web de la Sociedad Nacional de Agricultura: www.sna.cl

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