La visa temporal por faena determinada en la agricultura chilena se ha vuelto nuevamente un tema central para el sector agroalimentario, en un contexto marcado por la escasez de trabajadores temporales, el aumento de los costos productivos y la necesidad de asegurar cosechas oportunas durante las temporadas de mayor demanda.
Desde el mundo gremial advierten que, sin mecanismos laborales flexibles y adaptados a la realidad del campo, la competitividad del agro chileno podría verse seriamente afectada en los próximos años.
La escasez de mano de obra: un problema estructural del agro chileno
La falta de trabajadores agrícolas no es un fenómeno nuevo, pero se ha profundizado en la última década. Factores como el envejecimiento de la población rural, la migración hacia las ciudades y la menor disponibilidad de mano de obra local para trabajos estacionales han generado una brecha creciente entre oferta y demanda laboral.
De acuerdo con estimaciones sectoriales, en períodos peak de cosecha —entre noviembre y abril— la agricultura chilena puede requerir más de 300 mil trabajadores, especialmente en rubros intensivos como frutas de exportación.
La SNA y el rol de la visa por faena determinada
En este escenario, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, destacó públicamente el rol que ha cumplido la visa temporal por faena determinada, señalando que fue una herramienta clave durante la última temporada agrícola.
Según consignó BioBioChile, Walker afirmó que este tipo de visa permite responder de manera más eficiente a las necesidades reales del campo, al estar asociada directamente a labores específicas y por períodos acotados, entregando certezas tanto a empleadores como a trabajadores.
Señales políticas y proyección para la temporada 2026
Otro punto relevante para el sector ha sido la señal política respecto a la continuidad de este instrumento migratorio. Según informó Emol, el presidente electo José Antonio Kast se habría manifestado favorable a mantener la visa temporal por faena determinada como una solución concreta para el agro.
Desde la SNA señalan que contar con reglas claras y estables en materia migratoria es fundamental para planificar cosechas, contratos y exportaciones con mayor anticipación.
Impacto directo en cosechas, calidad y exportaciones
La escasez de mano de obra no solo afecta la operación diaria de los predios agrícolas, sino que tiene consecuencias directas en la calidad de la fruta, los tiempos de cosecha y el cumplimiento de compromisos comerciales.
Retrasos en la recolección pueden traducirse en pérdidas productivas, fruta fuera de estándar y menor competitividad en los mercados internacionales, especialmente en productos frescos altamente sensibles a los tiempos de cosecha.
Visas temporales y cifras del último año
Durante 2025, más de 110 mil visas temporales fueron otorgadas para labores agrícolas, principalmente a trabajadores provenientes de países vecinos. Si bien esta cifra permitió mitigar parcialmente el déficit laboral, los gremios coinciden en que se trata de una solución transitoria frente a un problema estructural.
Análisis sectoriales, como los publicados por Blueberries Consulting, advierten que el déficit de mano de obra podría intensificarse si no se combinan políticas migratorias eficientes con mejoras en condiciones laborales y mayor mecanización.
Un desafío que exige soluciones de corto y largo plazo
Desde el sector agrícola coinciden en que la visa temporal por faena determinada en la agricultura chilena es una herramienta necesaria en el corto plazo, pero que debe complementarse con estrategias de largo aliento que fortalezcan la sostenibilidad del empleo rural.
El debate, señalan, no es solo migratorio, sino productivo, social y estratégico para el futuro del agro chileno.
Recurso recomendado:
BioBioChile – Sección Economía y Agro
Blueberries Consulting – Mano de obra agrícola
