Agricultura

En un contexto marcado por la incertidumbre climática, la presión sobre los mercados y los cambios en las exigencias internacionales, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) sostuvo un encuentro estratégico con el subdirector general de la FAO y representantes del sector agroalimentario, con el objetivo de anticipar los principales desafíos y oportunidades del agro chileno de cara a 2026.

Más que una reunión protocolar, el diálogo apuntó a abrir una conversación de fondo sobre cómo fortalecer la competitividad del sector en un escenario global cada vez más exigente, donde la sostenibilidad, la innovación y la asociatividad dejan de ser opcionales para transformarse en factores clave de supervivencia.


Del diagnóstico a la acción: los ejes que marcarán el agro

Durante el encuentro se coincidió en que la agricultura chilena enfrenta un punto de inflexión. La necesidad de producir más y mejor, con menos recursos y bajo mayores exigencias ambientales, obliga a repensar modelos productivos y formas de colaboración.

Entre los temas abordados destacaron:

  • Sostenibilidad como condición habilitante para acceder a mercados y financiamiento.
  • Asociatividad como herramienta para reducir brechas entre productores y fortalecer economías rurales.
  • Innovación y tecnología para mejorar productividad, eficiencia hídrica y resiliencia climática.

Desde la FAO se relevó la importancia de avanzar hacia sistemas agroalimentarios más resilientes e inclusivos, en línea con las prioridades que el organismo impulsa en Chile para el período 2023–2026.


Coordinación público-privada en un escenario desafiante

El encuentro también puso en evidencia la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre gremios, organismos internacionales y sector productivo. En un contexto donde el cambio climático, la volatilidad de precios y las nuevas regulaciones marcan la agenda, la coordinación aparece como un factor decisivo para anticiparse y adaptarse.

La SNA, en su rol gremial, reforzó la importancia de generar espacios de diálogo estratégico que permitan al sector no solo reaccionar, sino también construir una visión compartida de largo plazo para la agricultura chilena.


Proyección 2026: señales para el agro chileno

De cara a 2026, el mensaje que deja este diálogo es claro: el futuro del agro chileno estará determinado por su capacidad de innovar, colaborar y responder a estándares crecientes en sostenibilidad y trazabilidad.

En ese sentido, la conversación entre la SNA y la FAO refleja una tendencia global que también interpela a Chile: la agricultura ya no se mide solo por volumen o rendimiento, sino por su impacto social, ambiental y territorial.

Recurso recomendado

FAO ChilePrograma de la FAO en Chile 2023-2026