Agricultores de La Araucanía enfrentan doble desafío: incendios y lluvias
Productores agrícolas de la región de La Araucanía están enfrentando un escenario complejo tras una combinación de incendios forestales extendidos que han impactado la producción y lluvias inusuales de verano que han afectado cultivos de cereales y forrajes, generando preocupación en el sector rural.
La ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, se reunió con gremios y brigadistas en terreno para evaluar daños y analizar medidas de apoyo. En la zona se han intervenido áreas afectadas tanto por el fuego como por la humedad excesiva que complica la etapa de cosecha en cultivos como trigo, avena y cebada.
Incendios forestales: miles de hectáreas y producción afectada
Los incendios forestales que han azotado La Araucanía han consumido un total de cerca de 9 000 hectáreas, incluyendo superficie agrícola y forestal, con daños en infraestructura y praderas de pastoreo. Esto ha afectado a productores rurales, especialmente en comunas como Nueva Imperial, Temuco y Purén, donde se han constatado pérdidas de cultivos y forraje.
La autoridad anunció que se entregarán ayudas de emergencia a los agricultores afectados por los siniestros. Hasta ahora se han contabilizado más de 500 agricultores con daños reportados, entre usuarios de INDAP y productores independientes.
Lluvias de verano complican etapa de cosecha
Además, las lluvias de verano han interferido con faenas de cosecha en cereales de invierno como trigo, avena y cebada, lo que genera preocupación entre agricultores por la posible pérdida de calidad de grano y retrasos en las labores de trilla.
La combinación de eventos climáticos extremos —incendios y lluvias— ha llevado al Gobierno a considerar un enfoque integral de apoyo, que podría incluir programas de emergencia agrícola destinados a garantizar la continuidad productiva.
Gobierno evalúa medidas de apoyo
La ministra Fernández indicó que el Ministerio de Agricultura revisará todos los antecedentes recopilados en terreno para canalizar las ayudas correspondientes a los productores afectados.
En conjunto con INDAP y autoridades regionales, se analiza focalizar recursos para la reposición de infraestructura, compra de insumos y apoyo técnico, así como mecanismos de compensación que permitan a los agricultores restablecer sus actividades productivas lo antes posible.
