Flow Hive, la empresa australiana que popularizó la colmena que entrega la miel sin abrirla, recibió un nuevo premio de diseño por el Flow Super Lifter, un aparato que facilita levantar las partes de la colmena durante las inspecciones.

Flow Hive, la empresa de Byron Bay, en Australia, volvió a ganar un reconocimiento de diseño diez años después de su primer gran premio. En los Good Design Awards 2026, su Flow Super Lifter obtuvo el premio Best in Discipline en la disciplina de diseño de ingeniería, por un aparato que permite abrir una colmena con poco esfuerzo y con menos perturbación para las abejas. Los Good Design Awards, creados en 1958, reúnen 13 disciplinas y más de 30 categorías, y en 2026 el premio mayor fue para SolShare, un sistema que reparte energía solar entre departamentos.

Las colmenas deben abrirse con frecuencia para inspecciones y tratamientos, y esa tarea exige levantar piezas pesadas, lo que suele aplastar abejas, según la descripción del premio. El Super Lifter se instala con tornillos de anclaje y cuenta con brazos articulados que se pliegan para transportarlo, soportes retráctiles con agarres ergonómicos y una pata telescópica de tres etapas. Su diseño busca compatibilidad con distintos tipos y tamaños de colmena y, según esa misma descripción, facilita un mejor cuidado de las abejas porque reduce el tiempo y el esfuerzo de las revisiones. El texto añade que ayuda a que más apicultores continúen en la actividad mientras el sector enfrenta la varroa, un parásito destructivo que llegó hace poco a Australia y se extiende por el país.

Así funciona Flow Hive y cómo nació

El sistema se basa en los Flow Frames, marcos con un panal parcialmente formado cuyas celdas se dividen para que la miel escurra hacia un canal y salga de la colmena, sin abrirla. Las abejas llenan y sellan las celdas; luego el apicultor usa una herramienta llamada Flow Key para abrir las celdas, y la miel baja por un tubo hasta el frasco. Según la empresa, este mecanismo evita abrir la colmena y perturbar a las abejas durante la cosecha. Los marcos se fabrican con un plástico libre de BPA y BPS y están pensados para colmenas Langstroth. La empresa indica que, con el alza llena, se pueden cosechar unos 3 kilos por marco.

La compañía nació de la idea de Cedar Anderson y su padre, Stuart, quienes pasaron unos diez años probando prototipos en un cobertizo de la costa norte de Nueva Gales del Sur para extraer miel sin abrir la colmena. En febrero de 2015 lanzaron una campaña en Indiegogo con la meta de reunir 70.000 dólares australianos para un molde de inyección y la superaron en menos de ocho minutos. La campaña cerró el 20 de abril de 2015 con 12.489.141 dólares estadounidenses y más de 37.000 aportantes, y fue la más exitosa de la historia de esa plataforma hasta ese momento.

En 2018, la empresa superaba los 60.000 clientes en más de 130 países, sobre todo en Australia y Estados Unidos, y empleaba a 50 personas. El producto también generó críticas: apicultores tradicionales y naturalistas advirtieron que principiantes podrían descuidar las revisiones sanitarias, y la revista American Bee Journal señaló que una patente de 1939 describía un dispositivo similar. Cedar Anderson respondió con cambios en la forma de comercializar la colmena, recalcando que requiere el mismo manejo. Flow lanzó el Flow Hive 2 en 2018, y su patente cubre los diseños de celdas divididas para drenar miel; una empresa china que infringía esas patentes dejó de operar ese mismo año. Más tarde sumó el Flow Hive 2+, con reductor de entrada y base con protección contra hormigas, en versiones de seis y siete marcos.

Antes del premio de 2026, Flow Hive había recibido en 2016 el Good Design Award of the Year, el máximo galardón del certamen australiano, además de otros reconocimientos que menciona la propia empresa, como el White Pencil de D&AD en 2016 y el World Changing Ideas de Fast Company en 2017.

La apicultura en cifras en México, Argentina, Chile y España

La innovación llega en un momento exigente para el rubro. En México, la producción de miel alcanzó un récord de 60.297 toneladas en 2025, 5% más que el año anterior, con más de 47.000 apicultores en el país y Yucatán como principal productor. En ese estado, 80% de la miel se exporta a Europa y Estados Unidos. En Argentina, la actividad reúne a 22.330 productores y 4,2 millones de colmenas, y más de 90% de la producción se destina a la exportación; además, en 2025 el país exportó 34.218 abejas reinas. En Chile, las exportaciones de miel subieron 76% en volumen en el primer semestre de 2025, aunque 96,3% de los apicultores son pequeños productores con menos de 300 colmenas. En España, que concentra cerca de 14% de las colmenas de la Unión Europea, la producción de 2025 cayó 11,5%, hasta 29.350 toneladas, según el Ministerio de Agricultura, y las organizaciones del sector hablan de una de las peores campañas en décadas, con descensos superiores a 50% en algunas zonas.

Una década después de su salto a la fama y con un nuevo premio de diseño, Flow Hive muestra hacia dónde se mueve la innovación en la colmena: menos esfuerzo para el apicultor y menos molestia para las abejas. Es un equilibrio que miran con atención tanto quienes empiezan con una colmena como los productores que viven de la miel.

Good Design Australia, Digital Reviews, IT Brief Australia, Flow Hive, Crowdfund Insider, Departamento de Educación de Nueva Gales del Sur, Biblioteca Estatal de Queensland, American Bee Journal, Mexico News Daily, Infobae, Odepa, FAO, Ministerio de Agricultura de España y Agronews Castilla y León

por José Rios