La sequía en Estados Unidos en 2026 ya es la peor registrada en 130 años de historia. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó que enero a marzo fue el trimestre más seco desde 1895. Las precipitaciones totales quedaron por debajo del 70% del promedio histórico. Eso supera el anterior récord negativo de 1910.
El Monitor de Sequía de EE.UU. registró que al 21 de abril el 62,78% de los estados contiguos estaba bajo sequía moderada o peor. La situación es especialmente grave en el Sureste. Más del 99% de la región entre Florida y Virginia se encuentra en sequía severa o extrema. Es el porcentaje más alto en la historia de ese indicador.
Los estados más afectados
Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur registraron condiciones récord entre septiembre de 2025 y marzo de 2026. En Georgia, el 71% del estado está bajo sequía extrema, el nivel más alto desde 2012. Eso llevó a la Comisión Forestal a imponer la primera prohibición de quemas en sus 91 condados del sur. Un agricultor de Virginia con 58 años de experiencia declaró que nunca había visto algo igual.
El trigo de invierno, en el centro del daño
En las Grandes Llanuras, el trigo de invierno acusa el mayor golpe. Según el USDA, al 7 de abril el 68% de esa variedad estaba bajo sequía. Eso es más del doble que en el mismo período del año anterior. El trigo duro rojo proyectó una cosecha de 514,8 millones de bushels, un desplome del 36% respecto al ciclo anterior. El USDA también anticipó que la superficie sembrada con trigo en 2026-27 sería la más baja desde 1919. En Kansas, la industria proyectaba un abandono de entre el 10% y el 13% de los campos. El maíz y la soja también acusan el golpe. Al menos el 25% de la producción de maíz y el 29% de la soja estaban bajo sequía a mediados de mayo.
Precios en alza en todo el mundo
El impacto en los mercados fue inmediato. Los futuros del trigo duro rojo llegaron el 13 de mayo a 7,50 dólares por bushel. Fue el precio intradía más alto desde septiembre de 2023. El USDA proyectó que el precio promedio para los productores subirá a 6,50 dólares en 2026-27, un alza de 1,50 dólares respecto al año anterior. Los inventarios finales de trigo caerían un 17%, al nivel más bajo en tres años. Scotiabank Perú calculó que el trigo acumuló un alza del 18% en lo que va del año. Los precios de los alimentos en EE.UU. proyectan un incremento del 3,6% para 2026.
Las causas detrás de la crisis
Los científicos apuntan a dos factores. La Niña redujo las precipitaciones de enero a marzo a niveles mínimos históricos. Al mismo tiempo, los sistemas de tormenta del invierno se desviaron al norte, privando de nieve a las Montañas Rocosas. El Sistema del Río Colorado llega al 36% de su capacidad. Los embalses clave de Texas están al 9%. Los acuíferos de Florida muestran una depleción severa registrada por satélites de la NASA. El economista Ariel Ortiz-Bobea, de la Universidad Cornell, advierte que las sequías más intensas y frecuentes son una consecuencia parcial del cambio climático.
Una oportunidad para el hemisferio sur, con matices para Chile
La caída de la oferta estadounidense abre espacio para los productores del sur. Argentina cerró la cosecha de maíz 2025-26 con un récord de 61 millones de toneladas. Sus exportaciones de trigo para 2026-27 se proyectan en 14,5 millones de toneladas según el USDA. Eso la posiciona como proveedor clave en un mercado global ajustado.
Australia, en cambio, enfrenta un escenario difícil. El attaché agrícola de EE.UU. estimó que su cosecha de trigo 2026-27 podría caer un 19%, hasta 29 millones de toneladas. Los altos costos y la falta de humedad llevan a muchos productores a no sembrar.
Para Chile, las consecuencias son indirectas pero concretas. Como importador neto de trigo y maíz, el país enfrentará precios más altos para esos insumos. Eso impacta directamente en la industria molinera y en los piensos para aves y cerdos. En última instancia, también presiona los precios de los alimentos procesados. Al mismo tiempo, productores hortofrutícolas chilenos con capacidad exportadora —en frutas de temporada, frutos secos o productos deshidratados— podrían beneficiarse del encarecimiento relativo de la producción norteamericana.
El pronóstico no mejora
La NOAA no ve alivio cercano. Partes del centro y sur de las Montañas Rocosas necesitarían más de 25 centímetros de lluvia en tres meses para salir de la sequía. Eso no está previsto. Los modelos proyectan además la aparición de El Niño hacia agosto de 2026. Hay probabilidades crecientes de que sea un evento fuerte que se extienda hasta 2027. Ese patrón puede traer lluvias a California, pero también agudizar la sequía en zonas productoras de arroz, café y cacao. La incertidumbre en los mercados agroalimentarios globales seguirá alta.
Fuentes: NOAA; U.S. Drought Monitor; USDA WASDE mayo 2026; USDA Foreign Agricultural Service; Union of Concerned Scientists; Farm Progress; Fortune; Time; Scotiabank Perú; Bolsa de Cereales de Buenos Aires; Kpler Grain Market Outlook.
