La economía estadounidense cerró 2025 con un crecimiento menor al estimado originalmente. La revisión del dato del cuarto trimestre mostró una expansión anualizada de solo 0,5%, reflejando menor inversión, consumo más débil y el impacto del cierre parcial del gobierno.

La economía de Estados Unidos creció menos de lo esperado al cierre de 2025. Según la tercera y última estimación del Bureau of Economic Analysis (BEA), el PIB del cuarto trimestre avanzó a una tasa anualizada de 0,5%, por debajo del 0,7% informado en la segunda estimación de marzo y muy lejos del 1,4% calculado inicialmente en febrero. El ajuste confirma una pérdida de impulso mayor a la prevista en la principal economía del mundo.

Una desaceleración más marcada al cierre de 2025

La revisión también deja en evidencia un cambio brusco respecto del trimestre anterior. Entre julio y septiembre de 2025, la economía estadounidense había crecido 4,4%, por lo que el dato actualizado del cuarto trimestre marca una fuerte desaceleración en pocos meses. Para todo 2025, el crecimiento anual del PIB de Estados Unidos se ubicó en 2,1%, por debajo del 2,2% que se había informado en la estimación inicial y también bajo el 2,8% registrado en 2024.

Uno de los factores más relevantes detrás de este frenazo fue el cierre parcial del gobierno federal ocurrido entre octubre y noviembre de 2025. AP reportó que el gasto e inversión del gobierno federal cayó a una tasa anualizada de 16,6%, restando 1,16 puntos porcentuales al crecimiento del cuarto trimestre.

Menor inversión y consumo más débil

La revisión del PIB respondió, sobre todo, a una corrección a la baja en la inversión empresarial, en especial en productos de propiedad intelectual e inventarios. Reuters indicó que también se ajustó levemente el consumo de los hogares, que pasó de 2,0% a 1,9%. Dado que el consumo representa más de dos tercios de la economía de Estados Unidos, cualquier debilitamiento en ese componente tiene un efecto directo sobre la actividad general.

Otro indicador seguido de cerca por los analistas, las ventas finales a compradores privados domésticos, creció 1,8% en el cuarto trimestre, por debajo del 1,9% estimado previamente y lejos del 2,9% del trimestre anterior. Esa cifra refuerza la idea de una demanda interna menos dinámica.

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Un dato incómodo para Trump

La revisión representa una mala señal política y económica para Donald Trump. Aunque el dato corresponde al cierre de 2025, muestra que la economía llegó a 2026 con menos fuerza de la que se creía. Eso importa especialmente en un contexto donde el crecimiento, la inflación, el empleo y el costo de la energía vuelven a estar bajo observación.

Aun así, no todo fue negativo. Reuters destacó que las ganancias corporativas aumentaron a un ritmo de US$ 246.900 millones en el cuarto trimestre, frente a US$ 175.600 millones en el tercero. Además, medido por el lado de los ingresos, el crecimiento fue de 2,6%, bastante por encima del 0,5% del PIB tradicional. Esa diferencia sugiere que la foto de la economía sigue siendo mixta y no completamente lineal.

2026 parte con más incertidumbre

Más allá del dato revisado, el foco ahora está en cómo comenzó 2026. Tanto Reuters como AP coinciden en que el panorama se ha vuelto más incierto por el alza de los precios de la energía y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. En paralelo, la OCDE advirtió a fines de marzo que el shock energético derivado del conflicto en la región podría debilitar el crecimiento global e intensificar las presiones inflacionarias.

La primera estimación del PIB estadounidense del primer trimestre de 2026 se publicará el 30 de abril. Ese dato será clave para confirmar si esta desaceleración fue un tropiezo puntual de fin de año o el inicio de una etapa de menor dinamismo para la economía más grande del planeta.