Con 51 años y una carrera futbolística que lo llevó por el Manchester United, el Real Madrid y el LA Galaxy, David Beckham encontró su refugio más inesperado en un campo de la campiña inglesa. Lo que comenzó como un pasatiempo para desconectar durante la pandemia terminó convirtiéndose en un verdadero proyecto agrícola, con huerto propio, apicultura y hasta una marca de miel.

Una propiedad de 12 millones de euros en el corazón de los Cotswolds

David y Victoria Beckham compraron en 2016 una casa de campo en la región de los Cotswolds, a dos horas de Londres, por una cifra que distintas fuentes sitúan entre los 12 y los 15 millones de euros. La propiedad, construida en piedra maciza al estilo tradicional inglés, cuenta con varias hectáreas de terreno que incluyen un bosque natural, un huerto ecológico con invernadero, un lago, una granja de gallinas, una cancha de fútbol propia y, el elemento que terminó definiendo la nueva identidad de Beckham fuera de las canchas: un apiario completo dedicado a la apicultura.

De un pasatiempo de pandemia a una marca de miel propia

Según relató el propio exfutbolista, todo comenzó en 2020, durante la pandemia de COVID-19: por simple aburrimiento, instaló su primera colmena por apenas 500 libras esterlinas. Esa afición inicial creció hasta convertirse en un proyecto mucho más serio, que hoy incluye su propia línea comercial de miel, bautizada “DB’s Premiere League Honey”, que Beckham incluso obsequió al propio rey Carlos III. Junto a la miel, cultiva zanahorias, repollos y patatas en su huerto, mientras las gallinas —un regalo navideño de Victoria— completan la producción de huevos frescos que la familia comparte habitualmente en redes sociales.

Una inversión que ya se convirtió en un proyecto de primer nivel

Lo que partió como una forma de desconectar del estrés y los compromisos comerciales terminó transformándose en lo que medios británicos ya describen como un proyecto agrícola de alto valor económico: una granja diseñada para ser autosostenible, eficiente y plenamente productiva. A diferencia de otras celebridades que solo administran sus propiedades rurales a distancia, Beckham se involucra personalmente en las labores diarias: poda los cultivos con sus propias manos, revisa el estado de la tierra y planifica con anticipación las cosechas de cada temporada, según describió el propio El Español.

Una rutina dividida entre dos continentes

La vida de Beckham hoy se reparte entre dos realidades bien distintas: en Estados Unidos, cumple funciones como copropietario del Inter Miami, supervisando el desempeño deportivo del club, mientras que en Reino Unido encuentra en su campo de los Cotswolds el espacio de desconexión total junto a Victoria y sus hijos. Ahí, además del huerto y las abejas, la familia disfruta de una sauna estonia adquirida en 2018, canchas de tenis, piscina y jacuzzi al aire libre, en un entorno que el propio Beckham describe como el que más felicidad le genera, por encima incluso de sus otros negocios y compromisos.

Lo que viene

Con una marca de miel que ya circula más allá de su propio campo y un proyecto agrícola que crece en sofisticación año tras año, la faceta rural de David Beckham dejó de ser una simple afición de retiro para convertirse en otro capítulo más de su carrera como empresario, sumándose a una lista cada vez más larga de figuras del deporte mundial que encontraron en el campo, lejos de los estadios, un nuevo espacio donde construir algo propio.