Erling Haaland se convirtió en el jugador más viral del Mundial 2026, con un homenaje especial de Google incluido. Pero mientras el delantero noruego dominaba las redes sociales, su selección llevó a Estados Unidos algo más que un plantel de fútbol: una operación gastronómica pensada para proyectar al salmón noruego como parte de la identidad país, justo frente al mercado donde Chile compite cara a cara con Noruega por el liderazgo mundial de esa industria.
El futbolista que hizo colapsar Google
Durante el torneo, Erling Haaland —delantero de Noruega y del Manchester City— acumuló siete goles y se transformó en el fenómeno más comentado del Mundial, al punto de que Google activó una animación especial —un homenaje al festejo vikingo “Viking Row”— para quienes buscaran su nombre en el buscador. El furor generó además un fenómeno paralelo de creadoras de contenido “dobles de Haaland” en distintos países, con millones de reproducciones. Noruega llegó a instancias de cuartos de final tras eliminar a Brasil, aunque cayó frente a Inglaterra antes de la definición entre España y Argentina.
La otra estrategia noruega: el salmón como marca país
Mientras el fútbol acaparaba la atención, la delegación noruega desplegó en paralelo una estrategia menos visible pero deliberada: salmón, trucha, halibut y preparaciones como sushi formaron parte de la dieta pensada para el plantel durante el torneo, en un operativo que trasladó a Estados Unidos cientos de kilos de productos noruegos, incluyendo cerca de 300 kilos de “pescado rojo”. La federación noruega incorporó chefs especializados no solo por razones de rendimiento deportivo, sino como una vitrina deliberada de su industria pesquera frente al público estadounidense, uno de los mercados de mayor crecimiento para el salmón a nivel global.
Un duopolio con Chile en el centro
La escena tiene un trasfondo directamente relevante para el agro chileno: Noruega y Chile concentran cerca del 75% de la producción mundial de salmón de cultivo, un verdadero duopolio que se disputa mercado a mercado. Según cifras de 2025, Noruega concentró el 46,4% de la producción mundial y exportó 1,4 millones de toneladas por casi US$12.000 millones, mientras que Chile —segundo productor global, con cerca de 30% de participación— exportó salmón y trucha por US$6.549 millones, consolidando ese producto como el segundo más exportado del país, solo detrás del cobre.
La competencia entre ambos países se intensifica especialmente en mercados asiáticos como China, donde Chile ha ganado terreno en los últimos años, aunque Noruega sigue ampliando su cuota. En materia de costos, analistas de Rabobank han señalado que la industria chilena es hoy “probablemente la líder mundial” a nivel de granja, revirtiendo parcialmente la ventaja histórica noruega, aunque Chile sigue enfrentando una carga regulatoria y sanitaria más pesada que su competidor nórdico.
Por qué le importa al agro chileno
El episodio ilustra algo que la industria del salmón chilena conoce bien: Noruega no solo compite en volumen y precio, sino también en construcción de marca país, un terreno donde el gobierno noruego ha sido particularmente activo —el salmón noruego llega hoy a más de 140 mercados—. Que la delegación futbolística más viral del Mundial haya elegido, además, convertirse en un escaparate de su industria pesquera frente al mercado estadounidense es un recordatorio de que, para Chile, competir con Noruega no es solo una cuestión de costos de producción, sino también de relato y posicionamiento internacional.
por José Rios
