Las Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentaron su último informe conjunto “OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas 2025-2034”, que ofrece proyecciones a mediano plazo sobre el consumo, la producción y el comercio de alimentos básicos y productos agrícolas. El documento anticipa que el consumo y la producción de alimentos de origen animal crecerán de forma significativa en la próxima década, impulsados principalmente por las economías emergentes.
Economías emergentes lideran la demanda global
Según el informe, muchos países de ingresos medios, especialmente en Asia, África y América Latina, serán responsables de gran parte del aumento en el consumo de alimentos ricos en proteínas como carnes, lácteos, pescados y huevos. Se proyecta que el consumo total per cápita de estos alimentos aumentará aproximadamente 6 % a nivel mundial para 2034, aunque en economías de ingresos medios bajos este incremento puede llegar a cercar el 24 % o más, casi cuatro veces el promedio global.
En particular, países como India y los del Sudeste Asiático podrían representar más del 39 % del crecimiento del consumo mundial de alimentos de origen animal para 2034, frente al 32 % observado en la última década. Por el contrario, China, aunque seguirá siendo un gran consumidor, contribuiría con un porcentaje menor al crecimiento adicional comparado con periodos anteriores.
Producción también en alza
Además del consumo, la producción mundial de alimentos de origen animal también aumentará de forma notable. Proyecciones citadas por el informe sugieren que la producción agrícola y pesquera mundial puede aumentar alrededor de un 14 % durante el periodo 2025-2034. Este crecimiento se dará gracias a mejores rendimientos, mejoras tecnológicas y expansión productiva en economías emergentes.
Dentro de las carnes, se espera que la producción y el consumo de carne de aves de corral crezcan más rápidamente que otras carnes debido a su menor costo y mayor perfil nutricional, representando una gran parte del aumento total de la demanda.
Desafíos y brechas en nutrición
Aunque el crecimiento proyectado representa una oportunidad para mejorar la nutrición global, el informe también alerta sobre desigualdades persistentes. En los países de ingresos bajos, la ingesta promedio diaria de alimentos de origen animal podría quedarse alrededor de 143 kcal per cápita, muy por debajo de las 300 kcal diarias recomendadas por la FAO para una dieta saludable. Esto refleja que, pese a la mejora, la inseguridad alimentaria y las brechas nutricionales seguirán siendo un desafío en muchas regiones.
Retos ambientales y sostenibilidad
El aumento de la producción animal también plantea retos ambientales. La agricultura animal es una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero y de presión sobre recursos como tierra y agua. Expertos en sostenibilidad señalan que este crecimiento debe gestionarse con políticas que impulsen tecnologías de producción más limpias, eficiencia en el uso de recursos y prácticas que reduzcan la huella ambiental del sector.
Implicancias para mercados y políticas públicas
El informe “OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas 2025-2034” se ha convertido en una referencia clave para políticas públicas y decisiones de inversión en temas agroalimentarios a nivel internacional. Sus proyecciones ayudan a gobiernos, empresas y organizaciones a anticipar tendencias de producción y consumo, identificar mercados de oportunidad y planificar estrategias que mejoren la seguridad alimentaria, equidad nutricional y sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
Resumen de tendencias clave
- El consumo de alimentos de origen animal aumentará a nivel global hacia 2034.
- Economías emergentes liderarán este crecimiento.
- La producción de carne, lácteos y productos pesqueros seguirá creciendo.
- Persisten brechas nutricionales en países de bajos ingresos.
- Las políticas públicas deberán balancear crecimiento y sostenibilidad ambiental.
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