La kiwifrutícola Zespri está empujando una estrategia de largo plazo con un objetivo ambicioso: posicionarse como la “marca de fruta más saludable del mundo” para 2035. La compañía está usando 2026 como vitrina para reforzar ese relato en Europa, especialmente en Fruit Logistica (Berlín, 4–6 de febrero), donde anunció que compartirá avances de su hoja de ruta basada en nutrición respaldada por ciencia y creación de valor para productores.

El “hito histórico” que quieren capitalizar: una declaración de salud autorizada por la UE

El punto más potente de esta narrativa es que el kiwi verde (Hayward) obtuvo una declaración de propiedades saludables autorizada por la Comisión Europea, un hecho que Zespri describe como el primero para una fruta fresca dentro del marco regulatorio europeo, tras más de 15 años de investigación.

La declaración aprobada autoriza comunicar que el consumo de kiwi verde contribuye al funcionamiento normal del sistema digestivo, favoreciendo la regularidad intestinal, siempre que se cumplan condiciones específicas de ingesta diaria.

Y esto no es solo marketing: el respaldo técnico se apoya en evaluaciones científicas de la EFSA sobre kiwifruit Hayward y función intestinal.

La estrategia 2035 en simple: salud + marca + suministro + nuevas variedades

En su documento “Five-Year Outlook 2025”, Zespri plantea que su estrategia 2035 se sostiene en tres palancas:

  1. Impulsar demanda liderada por marca (poniendo al centro beneficios nutricionales y propósito).
  2. Transformar el suministro global para asegurar presencia y eficiencia.
  3. Crear el portafolio de productos del futuro (variedades, innovación).

En paralelo, su outlook 2025–2030 muestra foco en crecimiento de volumen, innovación varietal y resiliencia frente a presiones competitivas y regulatorias.

Ojo: el debate que abre el “sello salud” en alimentos

Este tipo de autorizaciones también reabre discusiones públicas sobre cómo se interpreta una declaración saludable: qué significa realmente, qué condiciones tiene, y cómo evitar que el consumidor la lea como “medicamento” o solución mágica. El País lo abordó en una nota que, además de explicar la autorización, alerta sobre el riesgo de mensajes simplificados y el “nutricionismo” (mirar alimentos como píldoras).

¿Y qué implica esto para Chile y la industria del kiwi?

Para Chile, donde el kiwi compite en mercados exigentes, el mensaje es claro: la conversación mundial se está moviendo hacia “salud + evidencia + regulación + marca”. Eso abre oportunidades, pero también sube el estándar:

  • Evidencia y diferenciación: no basta con “ser saludable”; hay que demostrarlo y comunicarlo dentro de marcos regulatorios.
  • Calidad y condición: si el atributo salud empuja demanda, el mercado también exigirá consistencia en experiencia del consumidor.
  • Relato país/industria: la fruta ya no se vende solo por calibre y Brix; se vende por beneficio, confianza y reputación.

En corto: Zespri está intentando convertir al kiwi en una categoría “health-forward” con respaldo regulatorio, y eso puede acelerar una competencia global donde Chile necesita posicionamiento, calidad y narrativa técnica.