El Ministerio de Agricultura confirmó el nombramiento de nuevos Secretarios Regionales Ministeriales (Seremi) en 14 de las 16 regiones del país, en una señal clara de fortalecimiento de la gestión territorial del sector silvoagropecuario.
La medida busca consolidar una agricultura más descentralizada, con autoridades que conozcan la realidad productiva de cada zona y permitan una implementación más eficiente de las políticas públicas en terreno.
Nómina de nuevos Seremi por región
De acuerdo con la información oficial, los nuevos seremis designados son:
- Arica y Parinacota: Jorge Heiden Campbell
- Tarapacá: Fernando Chiffelle Ruff
- Atacama: Guillermo Procuriza Naim
- Coquimbo: Vicente Cortés Varela
- Valparaíso: Nicolás Prado García-Huidobro
- Región Metropolitana: Fernando Rencoret Gómez
- O’Higgins: Carlos Valdés Errázuriz
- Maule: Alejandro Muñoz Ávalos
- Ñuble: Juan Luis Enríquez Fuentes
- Biobío: Francisco Lagos Arriagada
- La Araucanía: María Teresa Fernández Cabrera
- Los Ríos: Rodrigo Bahamonde Flores
- Los Lagos: Francisco Cárcamo Hernández
- Aysén: Yordy Cea España
Desde el ministerio indicaron que los nombramientos pendientes se oficializarán una vez finalicen los procesos administrativos correspondientes.
Un rol clave para la gestión del agro
Los Seremi cumplen un rol estratégico como representantes del ministerio en cada región, siendo responsables de ejecutar las políticas agrícolas, coordinar servicios y articular el trabajo con actores públicos y privados.
Esto incluye la gestión de áreas críticas como sanidad vegetal y animal, riego, innovación, desarrollo rural y apoyo directo a los productores.
Descentralización y respuesta territorial
El ministro de Agricultura destacó que estos nombramientos buscan fortalecer una agricultura más cercana a las personas, mientras que desde la subsecretaría se enfatizó la importancia de impulsar políticas que respondan a desafíos como la escasez hídrica, la sostenibilidad y la competitividad internacional.
En este contexto, el despliegue regional no solo es una decisión administrativa, sino una señal estratégica para mejorar la capacidad de respuesta del Estado frente a las demandas del sector agrícola.
