La transformación de los sistemas agroalimentarios en América Latina y el Caribe comenzó a tomar forma a partir de un amplio proceso de diálogo regional impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que reunió a más de 1.500 actores del mundo agrícola, rural y alimentario.

La iniciativa, denominada #FAOEscucha, se desarrolló mediante ocho consultas regionales orientadas a recoger diagnósticos, prioridades y propuestas desde el territorio, con el objetivo de alimentar la agenda que se discutirá en la 39ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (LARC39), programada para definir las líneas estratégicas del sector en el período 2026–2027.

Agricultura familiar, sostenibilidad y relevo generacional

Uno de los principales consensos que emergió del proceso fue el rol estratégico de la agricultura familiar y campesina en la seguridad alimentaria regional. Productores, organizaciones rurales y técnicos coincidieron en la necesidad de fortalecer políticas que permitan mejorar el acceso a financiamiento, mercados, tecnología y asistencia técnica, especialmente en contextos de cambio climático y presión sobre los recursos naturales.

Asimismo, se relevó la urgencia de avanzar hacia modelos productivos más sostenibles y resilientes, con énfasis en la gestión del agua, la adaptación climática y la diversificación productiva, temas que hoy impactan directamente la competitividad del agro regional.

Inclusión territorial y participación real

El proceso #FAOEscucha también puso sobre la mesa la necesidad de una mayor inclusión de juventudes rurales, pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes en el diseño de políticas agrarias. Desde la FAO se destacó que muchas de las brechas productivas y sociales del agro no se resuelven solo con inversión, sino con gobernanza territorial y participación efectiva.

Para el sector productivo, esta mirada implica reconocer que la sostenibilidad del agro no es solo ambiental, sino también social y laboral, especialmente en zonas rurales donde el empleo agrícola sigue siendo clave.

Una agenda que impacta decisiones productivas

Si bien la agenda que se discutirá en la LARC39 tiene carácter regional, sus definiciones podrían influir directamente en programas públicos, cooperación internacional y orientación de inversiones en países como Chile. Temas como agricultura sostenible, innovación tecnológica, fortalecimiento de cadenas de valor y seguridad alimentaria están cada vez más presentes en las exigencias de los mercados internacionales.

En este contexto, la FAO busca que las prioridades definidas no respondan únicamente a diagnósticos técnicos, sino que incorporen la experiencia práctica de productores, empresas agroindustriales y organizaciones rurales, generando políticas más alineadas con la realidad productiva.

Lo que viene

Las conclusiones del proceso #FAOEscucha serán presentadas formalmente en la 39ª Conferencia Regional de la FAO, instancia donde los Estados Miembros evaluarán avances, definirán prioridades y acordarán acciones concretas para el desarrollo agrícola y alimentario de la región.

Para el agro latinoamericano, el desafío será traducir estas definiciones en políticas, incentivos y herramientas concretas, que permitan fortalecer la producción de alimentos, mejorar la competitividad y asegurar la sostenibilidad del sector en el largo plazo.