enoturismo en el agro

El turismo del vino en Chile vive un momento de expansión y consolidación, proyectándose como un producto estratégico para el desarrollo territorial, cultural y económico en 2026. La oferta enoturística del país ha aumentado de manera sostenida en la última década, impulsada por la diversificación de experiencias y el fortalecimiento de las vendimias como eventos culturales y turísticos de primer orden.

Según el Catastro Nacional de Enoturismo 2024, Chile alcanzó un récord de 219 viñas abiertas al turismo, cifra que representa un crecimiento de casi 10 % en solo un año y más de 130 % en la última década, evidenciando un sector joven, dinámico e innovador.

Vendimias 2026: un atractivo para locales y turistas

Una de las principales novedades para este año es el lanzamiento del Calendario de Vendimias 2026 por parte de Enoturismo Chile, iniciativa apoyada por Corfo que reúne 31 fiestas de la vendimia confirmadas desde Tarapacá hasta La Araucanía. Esta agenda cultural ya se ha convertido en un referente clave para turistas nacionales e internacionales interesados en experiencias vinculadas al vino, la gastronomía y la cultura local.

Junto con el calendario, se presentó un Mapa Interactivo de Vendimias que facilita la planificación de rutas, actividades y eventos asociados a cada celebración. La herramienta ofrece información sobre la programación oficial, facilitando la interacción de los visitantes con proveedores turísticos y la oferta local.

Autoridades del sector destacan que estas celebraciones han atraído en años recientes a más de 1,4 millones de asistentes, con alta participación de público nacional y un marcado interés por consumir productos locales durante las actividades.

Experiencias y reconocimiento internacional

La oferta enoturística chilena no solo crece en número, sino también en calidad. Destinos como los valles de Casablanca, Maipo, Colchagua y Cachapoal han recibido reconocimientos en circuitos internacionales como Great Wine Capitals, Forbes y la ruta 50 Best Vineyards, posicionando al país entre los principales destinos de turismo del vino en el mundo.

Además, eventos como el Best Of Wine Tourism Valparaíso–Casablanca Valley 2026 destacan la excelencia y diversidad de experiencias disponibles en el país, premiando iniciativas que van desde turismo sustentable hasta propuestas gastronómicas y hospedaje de alta calidad.

Un motor local de desarrollo

El enoturismo se ha transformado en un motor para economías regionales, vinculando producción vitivinícola con cultura, patrimonio y gastronomía local. Viñas emblemáticas y nuevas propuestas han contribuido a consolidar rutas del vino atractivo tanto para visitantes casuales como para amantes del vino experto.

Programas estratégicos como Enoturismo Chile, impulsados por CORFO y actores públicos y privados, trabajan por promocionar estas experiencias en mercados internacionales y fomentar la profesionalización del sector. Estas iniciativas buscan ampliar la presencia de turistas extranjeros, especialmente desde mercados cercanos como Brasil, que también ha mostrado interés creciente por el vino chileno.

El desafío 2026

En un contexto donde el turismo experiencial gana cada vez más relevancia, Chile apuesta por consolidar el vino no solo como producto para exportación, sino como marca país ligada a experiencias culturales, gastronómicas y territoriales únicas. El desafío para este año será continuar profesionalizando las vendimias y la oferta enoturística, integrando innovación, sustentabilidad y promoción internacional para atraer a nuevos visitantes y fortalecer las economías locales.

Recurso recomendado:

Chile lanza Calendario de Vendimias 2026 y presenta innovador Mapa Interactivo que moderniza la experiencia enoturística