El Banco Mundial elevó su proyección de crecimiento para Chile. Estima que el PIB avanzará 2,4% en 2026 y 2,3% en 2027.
La cifra mejora respecto a enero, cuando proyectaba 2,2% y 2,1%. Con esto, Chile se ubica por sobre el promedio de América Latina.
Sin embargo, el organismo advierte que el contexto regional sigue siendo complejo. La región crecería solo 2,1% en 2026, por debajo de lo esperado.
Chile mejora, pero con crecimiento moderado
El informe señala que Chile muestra una recuperación gradual. Esta se apoya en la inversión en minería e infraestructura.
También influye una leve mejora del consumo. Esto ocurre a medida que bajan las tasas de interés.
El cobre sigue siendo clave. Las exportaciones mineras continúan sosteniendo gran parte de la actividad económica.
Aun así, el crecimiento proyectado sigue siendo moderado. No alcanza niveles altos en comparación con ciclos anteriores.
América Latina enfrenta un escenario más débil
El Banco Mundial redujo su proyección para la región. América Latina crecería 2,1% en 2026, menos que el 2,4% de 2025.
Entre los factores que explican esta desaceleración están los altos costos de financiamiento y la débil demanda externa.
También influyen la inflación persistente y la incertidumbre global. Las tensiones geopolíticas siguen afectando las decisiones económicas.
Además, muchas empresas están postergando inversiones. Esperan mayor claridad en las políticas económicas.
La inversión sigue siendo el principal desafío
El informe destaca que la inversión es uno de los puntos más débiles de la región.
Sin nuevos proyectos, el crecimiento se vuelve limitado. No basta con el consumo para impulsar la economía en el largo plazo.
Por eso, el desafío no es solo crecer hoy. También es generar condiciones para invertir mañana.
Oportunidades estratégicas para el crecimiento
El Banco Mundial indica que la región tiene ventajas importantes. Entre ellas destacan sus recursos naturales y su matriz energética.
Chile, en particular, cuenta con cobre y litio. Estos recursos son clave en la transición energética global.
Sin embargo, el organismo es claro. Antes de avanzar en políticas más complejas, los países deben fortalecer lo básico.
Esto incluye mejorar instituciones, generar confianza y facilitar la inversión.
Chile: una señal positiva, pero con desafíos
La mejora en la proyección es una señal positiva para Chile. Muestra una economía más estable dentro de un contexto regional difícil.
Pero el crecimiento sigue siendo acotado. Para avanzar, será clave impulsar la inversión y generar certezas.
El desafío ahora es claro. Convertir esta recuperación en un crecimiento sostenido y competitivo en el tiempo.
