El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, presentó las claves del plan económico del nuevo gobierno, centrado en inversión, rebaja tributaria y ajuste fiscal.
En medio del inicio del gobierno de José Antonio Kast, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, comenzó a delinear lo que será el corazón de la estrategia económica: una fórmula de reactivación basada en inversión, reglas claras y disciplina fiscal.
El anuncio se dio en el marco del Seminario Económico 2026 del Diario Financiero, donde el ministro adelantó los principales lineamientos de su gestión para enfrentar un escenario marcado por bajo crecimiento y estrechez fiscal.
Tres pilares: inversión, impuestos y ajuste
La estrategia de Quiroz se estructura en tres grandes ejes:
- Mejoras regulatorias para destrabar proyectos de inversión
- Rebaja de impuestos, especialmente a empresas
- Ajuste fiscal para ordenar las cuentas públicas
Entre las medidas más relevantes destaca la reducción del impuesto corporativo —actualmente en torno al 27%— con el objetivo de incentivar la inversión privada y recuperar el dinamismo económico.
A esto se suma una señal clara: avanzar hacia mayor certeza jurídica y regulatoria, un factor que, según el propio ministro, ha sido clave en el estancamiento económico de los últimos años.
Un contexto exigente: déficit y bajo crecimiento
El plan no parte desde cero. El gobierno enfrenta una situación fiscal compleja, con déficit estructural y presiones sobre el gasto público, lo que ha llevado a plantear recortes y una reestructuración del Estado.
En paralelo, la apuesta es ambiciosa: reactivar la economía a través del sector privado, impulsando la inversión como motor principal del crecimiento.
El diagnóstico es claro: sin inversión, no hay empleo ni crecimiento sostenible.
Destrabar la inversión: el eje silencioso del plan
Uno de los puntos más estratégicos del programa es acelerar proyectos detenidos.
El gobierno busca destrabar miles de millones de dólares en iniciativas que hoy están paralizadas por permisos o procesos regulatorios, generando un efecto inmediato en la actividad económica.
Este enfoque apunta directamente a uno de los principales cuellos de botella de la economía chilena: la llamada “permisología”.
Impacto en el agro: oportunidades y desafíos
Para el sector agrícola, este nuevo ciclo económico abre un escenario mixto.
Por un lado, la reactivación de la inversión, la simplificación regulatoria y la mayor certeza jurídica podrían facilitar nuevos proyectos agrícolas, agroindustriales y de infraestructura.
Pero, al mismo tiempo, el ajuste fiscal y el contexto internacional generan incertidumbre sobre costos, financiamiento y apoyo estatal.
En ese equilibrio se jugará el rol del agro en esta nueva etapa:
ser parte de la reactivación, pero en un entorno más exigente y competitivo.
Un cambio de enfoque económico
El mensaje del gobierno es claro: el crecimiento no vendrá desde el gasto público, sino desde la inversión privada.
Una apuesta que ya genera debate político y económico, pero que busca reposicionar a Chile en una senda de crecimiento sostenido.
