Las exportaciones chilenas crecieron 12% entre enero y abril, impulsadas por litio, cobre, alimentos, salmón y jurel.

Entre enero y abril, los envíos chilenos al exterior crecieron 12% y llegaron a US$39.772 millones. El litio, el cobre, los alimentos, el salmón y el jurel estuvieron entre los principales motores del buen resultado.

El comercio exterior chileno comenzó 2026 con una señal potente. Entre enero y abril, las exportaciones alcanzaron US$39.772 millones, lo que representa un crecimiento de 12% frente al mismo período del año anterior y un nuevo récord para los primeros cuatro meses del año.

El dato fue informado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, Subrei, a partir de cifras del Banco Central y del Servicio Nacional de Aduanas. El intercambio comercial total llegó a US$69.963 millones, con un alza de 8,2% respecto de enero-abril de 2025. También fue el mayor nivel de operaciones registrado para un primer cuatrimestre.

La lectura del informe es clara. Chile sigue apoyándose con fuerza en la minería, pero también muestra señales de diversificación en alimentos, frutas, servicios y productos no tradicionales. Esa combinación es relevante en un escenario global donde los países buscan mercados, proveedores y bienes estratégicos con mayor seguridad.

La minería volvió a empujar las cifras

La minería fue el principal motor del período. El sector acumuló exportaciones por US$23.606 millones entre enero y abril, con un crecimiento de 19,6% frente al mismo tramo de 2025. Con ello, explicó el 59,4% de los envíos nacionales.

El cobre mantuvo su peso histórico. Sus retornos llegaron a US$19.053 millones, con un alza de 9,6%. Hubo aumentos en distintas categorías, como cátodos, concentrados, ánodos y blíster.

Pero el dato que más destacó fue el litio. Sus embarques alcanzaron US$2.137 millones, casi tres veces más que los US$764 millones registrados en igual período del año anterior. El avance estuvo ligado a mayores envíos de carbonatos, sulfatos e hidróxidos, productos clave para la transición energética, la electromovilidad, el almacenamiento de energía y las tecnologías asociadas a la inteligencia artificial.

Alimentos alcanzan un nuevo máximo

El sector alimentario también tuvo un buen comienzo de año. Las exportaciones de alimentos llegaron a US$4.895 millones entre enero y abril, con un aumento de 5% y un nuevo máximo histórico para el período.

El dinamismo estuvo impulsado por productos como salmones, jureles, frambuesas congeladas, carne bovina, inulina, leche en polvo y condensada, aceite de oliva y frutillas deshidratadas. Para el mundo agroalimentario, esta cifra confirma que la demanda externa sigue abierta para productos chilenos con calidad, escala y capacidad logística.

El jurel chileno congelado y el salmón entero refrigerado aparecieron entre los productos que lideraron las alzas dentro de los envíos no tradicionales. También destacaron filetes de salmón congelado, avellanas, manzanas frescas, paltas, nectarines, arándanos congelados y preparaciones de frutas.

Frutas con señales mixtas

El sector frutícola mostró un escenario más mixto. Sus ventas al exterior totalizaron US$3.482 millones, con una baja de 9,2% respecto de enero-abril de 2025. La caída se explicó principalmente por menores retornos en cerezas frescas.

Sin embargo, no todo fue negativo. Según el informe de Subrei, esa baja fue compensada en parte por mayores exportaciones de manzanas, ciruelas, duraznos, nectarines, kiwis y paltas. También hubo un fuerte desempeño de los frutos secos, que sumaron US$141 millones y más que duplicaron los envíos del período anterior, gracias al auge de avellanas, nueces y almendras.

Este punto es relevante para el agro. El resultado muestra que la fruticultura chilena no depende de un solo producto, aunque el peso de la cereza sigue siendo muy alto en la lectura del sector. La diversificación dentro de la propia canasta frutícola será clave para sostener mejores resultados durante el año.

Exportaciones no tradicionales ganan espacio

Uno de los datos más interesantes del reporte está en las exportaciones no tradicionales. Estos envíos superaron los US$18.201 millones, con un alza de 11,4% respecto de igual período de 2025. Además, marcaron el mejor primer tercio del año desde que existen registros.

La cifra importa porque muestra que el comercio exterior chileno no solo crece por cobre y litio. También hay movimiento en alimentos, manufacturas, servicios, productos pesqueros, fruta, agroindustria y soluciones industriales.

Entre los productos con alzas aparecen jurel congelado, salmones, filetes de trucha, avellanas, paltas, manzanas, nectarines, frambuesas congeladas, medicamentos, partes para unidades de sondeo y madera de eucaliptus en plaquitas.

Más empresas vendiendo al exterior

El informe también destacó un récord en el número de empresas exportadoras. Entre enero y abril, 5.755 compañías nacionales registraron ventas al exterior. De ellas, 2.574 fueron grandes empresas y 2.689 correspondieron a MiPymes.

La manufactura concentró la mayor cantidad de firmas exportadoras, con 3.145 empresas. Luego apareció el sector agropecuario, con 1.312 compañías, seguido por servicios, vinos, pesca y acuicultura, industria forestal y minería.

Subrei estimó que, en conjunto, estas empresas generaron 930 mil puestos de trabajo formales. Ese dato refuerza la importancia del comercio exterior como motor productivo, no solo para grandes industrias, sino también para proveedores, regiones y cadenas asociadas.

Servicios también anotan un hito

Las exportaciones de servicios alcanzaron US$1.197 millones en los primeros cuatro meses del año, con un alza de 5,2%. Según el informe, este monto marcó un hito histórico para el período.

Los servicios líderes fueron mantenimiento y reparación de aeronaves, suministro de hosting en la nube, asesorías en gestión administrativa, marketing y tecnologías de la información. Estados Unidos fue el principal destino, seguido por Perú, Colombia, Reino Unido, China, México, Suiza, Argentina, Uruguay y Ecuador.

Este resultado también habla de una economía exportadora que comienza a moverse más allá de los bienes físicos. Servicios digitales, tecnológicos y profesionales pueden transformarse en una fuente creciente de ingresos si el país logra fortalecer talento, conectividad y capacidades empresariales.

Una buena señal con desafíos pendientes

El récord exportador es una noticia positiva para Chile. Muestra que hay sectores capaces de responder a la demanda internacional y que la canasta exportadora tiene más amplitud de la que muchas veces se reconoce.

Sin embargo, el buen resultado también deja tareas abiertas. La minería sigue explicando gran parte de los envíos, lo que mantiene al país expuesto a precios internacionales y ciclos de materias primas. Al mismo tiempo, sectores como la fruta enfrentan ajustes que obligan a mirar con cuidado la competitividad, los costos, los mercados y la diversificación.

La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, sostuvo que estas cifras reflejan el dinamismo de la canasta exportadora y señaló que el país trabaja para mantener esa senda mediante más apertura y diversificación de mercados.

El desafío será transformar este buen inicio de año en una tendencia sostenible. Para eso, Chile deberá seguir abriendo mercados, agregando valor, fortaleciendo a las empresas exportadoras y reduciendo la dependencia de unos pocos productos.

Por ahora, el primer cuatrimestre deja una señal clara: las exportaciones crecieron, marcaron récord y mostraron que la economía chilena tiene más de un motor empujando hacia afuera.