El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, marcó el tono del nuevo ciclo económico al plantear que el foco no estará en crear nuevas normas, sino en facilitar la inversión y reducir la burocracia.
En su primer gran encuentro con empresarios desde que asumió el cargo, el biministro de Economía, Fomento y Turismo y Minería, Daniel Mas, lanzó una señal clara sobre el rumbo económico del gobierno: Chile necesita menos trabas y más agilidad para invertir.
Durante su participación en el seminario Sura Advisory Forum 2026, el secretario de Estado fue directo: “no necesitamos más regulaciones, sino simplificar, racionalizar y facilitar”.
El foco: destrabar inversión y acelerar proyectos
El diagnóstico del gobierno apunta a un problema estructural.
Hoy, muchos proyectos en Chile enfrentan largos procesos de permisos y autorizaciones. Esto ha frenado inversiones clave en sectores como minería, energía, infraestructura y también agricultura.
Frente a esto, la estrategia es avanzar hacia un Estado más ágil. La idea es pasar de una lógica de control excesivo a una de facilitación del desarrollo.
El objetivo final es reactivar la economía. Según el propio ministro, esto permitiría retomar el crecimiento, generar empleo y mejorar la calidad de vida.
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Permisología en la mira: el principal cuello de botella
Uno de los conceptos que más se repite en el debate económico es la “permisología”.
Se trata de los múltiples trámites y regulaciones que deben cumplir los proyectos antes de ejecutarse. En muchos casos, estos procesos pueden tardar años.
El gobierno busca atacar este problema directamente. Entre las medidas en evaluación están la simplificación de permisos sectoriales y la aceleración de procesos administrativos.
Incluso, ya se han anunciado acciones para destrabar proyectos de alto impacto económico, lo que podría movilizar miles de millones de dólares en inversión.
Un cambio de enfoque: del Estado regulador al Estado facilitador
El mensaje es más profundo que una medida puntual.
La nueva administración busca cambiar el rol del Estado en la economía. La apuesta es que deje de ser un freno para convertirse en un impulsor de la actividad productiva.
Esto implica mayor coordinación institucional, procesos más rápidos y reglas más claras para los inversionistas.
El foco está puesto en recuperar la confianza. Sin ella, difícilmente se activará la inversión privada, que hoy es vista como el principal motor del crecimiento.
Impacto en el agro: menos trabas, más oportunidades
Para el sector agrícola, este enfoque puede ser clave.
La simplificación de permisos podría acelerar proyectos de riego, infraestructura, agroindustria y energías renovables en el campo.
También podría facilitar la entrada de nuevas inversiones y tecnologías, algo fundamental en un contexto de cambio climático y presión por mayor productividad.
Sin embargo, el desafío será equilibrar rapidez con estándares. El agro depende de regulaciones sanitarias, ambientales y de exportación que no pueden debilitarse.
Una señal clara para el nuevo ciclo económico
El planteamiento del biministro marca el inicio de una nueva etapa.
El gobierno apuesta por liberar el potencial de inversión del país, reduciendo la carga regulatoria y acelerando la ejecución de proyectos.
La pregunta ahora es cómo se implementará esta agenda.
Porque en un escenario de bajo crecimiento, la velocidad de las decisiones puede marcar la diferencia entre reactivación o estancamiento.
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